Coral Nova celebra sus 35 años de vida con tres conciertos que resumen la trayectoria de la agrupación dedicada a la difusión de la música boliviana.
En efecto, desde sus inicios, cuando era un pequeño conjunto que Julio Barragán Saucedo reunía para probar sus arreglos, el trabajo con composiciones nacionales fue una de sus principales características, al igual que es la disposición del grupo para investigar nuevos caminos en la interpretación y creación.
En esa época también se realizaron grabaciones que recuperaron ejemplos de composiciones coloniales de Bolivia.
Estas cualidades se acentuaron en 1982, cuando se hizo cargo del coro Ramiro Soriano Arce, lo que convirtió a Coral Nova en una escuela de arreglistas de la música coral boliviana.
En esta nueva etapa se basa en darle al acervo folklórico boliviano una dimensión universal, donde el interés de la música no sólo estaba determinada por lo exótico del folklore, sino por elaboraciones musicales que representaron un interés propiamente musical para quien decidiera abordar esos arreglos.
Fruto de esos esfuerzos es la producción de las Misas de Chiquitos, que recuperaron las composiciones barrocas de las misiones jesuíticas de Chiquitos.
Coral Nova también trabajó con la música popular e internacionales. Un ejemplo es el disco Amalgama, que se produjo junto al grupo instrumental El Parafonista, o la grabación de dos placas de música popular brasileña y las obras de compositores como Alberto Villalpando, Javier Parrado, Gastón Arce, Franz Terceros, Nicolás Suárez, además de los creadores de la misma coral.
Para festejar la trayectoria del grupo, Ramiro Soriano dirigirá la Misa Camba de Julio Barragán, además de una de revisión de su repertorio habitual. Los recitales serán los días 5, 6 y 7 de diciembre a las 20.15 en la Iglesia de la Exaltación de Obrajes.