La renuncia irrevocable del viceministro de Comercio y Exportaciones, el cruceño Pablo Rabczuk, produce una nueva crisis en un sector —el del comercio exterior— que es muy complicado y que, tal vez, ha sido el Talón de Aquiles del presente Gobierno, por una filosofía aislacionista que ha llevado a cabo y que le ha privado de aprovechar el auge de los mercados externos que están en su mejor momento.
Pablo Rabczuk, quien manifestó que no había mediado ninguna presión para su decisión de retirarse del Viceministerio, fue replicado por la ministra de Producción y Microempresa, Celinda Sosa, quien manifestó que Rabczuk habría tenido amenazas violentas que afectaban a su familia en Santa Cruz, lo que imposibilitó que el funcionario se mantuviera en el cargo. Sea cierto o no, lo que no se puede poner en duda es que los altos funcionarios cruceños que han pasado por el actual Gobierno no han perdurado en sus cargos y eso no parece casualidad.
Pablo Rabczuk mantuvo —según sus propias declaraciones— una magnífica relación con el sector exportador boliviano, pero se quejó, asimismo, de las dificultades que se le presentaban en su labor, ya que la agenda del Gobierno es netamente política y no existe espacio para desempeñarse en lo que tiene que ver con la producción y las exportaciones.
Rabczuk, que había impulsado un programa de apoyo a los exportadores para facilitar la ampliación del ATPDEA y relacionarla estrechamente con el sector exportador, se vio impedido de llevar adelante su cometido por la injerencia política.
Es una lástima que a los profesionales que están decididos a apoyar a este Gobierno —su apoyo es al país— no se les deje libertad para accionar al margen de la política. Y es doblemente lamentable que sean los cruceños —los que menos representación tienen en el Gabinete— quienes estén cada vez más ausentes en temas tan importantes que incumben a su región y que, como en el caso citado, conocen profundamente.
Lástima que un profesional joven y competente haya tenido que retirarse de un cargo tan importante porque, como él afirma, en la hora actual la política es lo primordial sobre cualquier otra actividad.