La alerta amarilla está encendida en La Paz. Lo que significa que el personal municipal está atento para responder ante cualquier problema que las lluvias pudiesen causar en los barrios de la urbe, durante las 24 horas del día.
A los funcionarios ediles se unen, en la emergencia, la Policía, Bomberos, Electropaz y otros técnicos que sabrán cómo proceder en caso necesario.
A estos esfuerzos habría que sumar los del ciudadano común que tiene, cómo no, responsabilidad sobre lo que pasa en su domicilio, en su calle, en su ciudad.
La peor actitud frente a las inclemencias del tiempo es la indiferencia o esperar que alguien lo resuelva todo. Mantener limpio el sistema de desagüe, evitar la basura en las bocas de tormenta y en las propias calles son medidas de prevención que podrían marcar la diferencia entre una temporada de lluvias normal y una de desastres.