Perú logra que el Congreso de EEUU apruebe su TLC ARANCELES • La confirmación del Tratado de Libre Comercio fue celebrada por los presidentes García y Bush. Colombia sigue postergada.
El Senado de Estados Unidos, bajo control demócrata, concedió ayer una victoria política al presidente George W. Bush al aprobar el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Perú, tras un debate en el que midieron fuerzas partidarios y detractores de la liberalización comercial.
Con 77 votos a favor contra 18, el Senado ratificó el TLC con Perú, suscrito el 12 de abril del 2006, y para su puesta en marcha necesita la firma de Bush y que el país andino incluya en su legislación todas sus disposiciones.
La aprobación supone un regalo navideño anticipado para el Gobierno peruano, que realizó una campaña de presión ante el Legislativo estadounidense. El presidente Alan García la destacó como una votación “sin precedentes”. Su par, George Bush, agradeció la aprobación del TLC, porque “nivelará el terreno” para los bienes y servicios de EEUU, y “manda una señal de nuestro firme apoyo a quienes comparten nuestros valores de libertad y democracia y la expansión de oportunidades para todos”.
Se trata del primero de cuatro tratados pendientes de votación en Estados Unidos, que completan los suscritos con Colombia, Panamá y Corea del Sur.
El pacto incorpora por primera vez normas internacionales relacionadas con las protecciones laborales y ambientales; amplía el acceso de las exportaciones de EEUU en el mercado peruano; incluye protecciones a la propiedad intelectual y la inversión, y establece un mecanismo de arbitraje para resolver disputas comerciales. Washington, EFE
Bolivia puede verse afectada
La noticia de la aprobación del TLC para Perú en Estados Unidos fue tomada como “una señal de que nuestro mercado está en riesgo inminente” por el vicepresidente de la Cámara Nacional de Exportadores (Caneb), Guillermo Poumont.
Alertó que, al tener mejores condiciones con este TLC, Perú puede suplir los mercados bolivianos en EEUU, tomando en cuenta que el gobierno de Evo Morales descartó la firma de un tratado de esas características y que la ampliación del ATPDEA está sujeta a una decisión del Congreso norteamericano.
Además, adelantó que la relación “poco amistosa” de Bolivia con EEUU “puede justificar que no se consiga el ATPDEA”.