El asambleísta Carlos Romero, uno de los operadores más importantes del MAS en la Asamblea Constituyente, denunció ayer que es víctima de un sistemático amedrentamiento por parte de personas que lo identifican como un traidor de Santa Cruz, según se desprende de mensajes que pintaron en las paredes de su casa.
Informó que hace varias semanas sus vecinos le informaron que vieron a un grupo de jóvenes vigilar desde un vehículo con vidrios oscuros su domicilio, ubicado en la capital oriental, “que además tomaron fotografías de mis hijos“, complementó.
Agregó que el último domingo, en horas de la madrugada, su casa apareció con mensajes que lo identificaban como “traidor” y además “dibujaron un signo de tiro al blanco en la puerta de mi domicilio y cortaron el sistema eléctrico de mi casa”.
Según Romero, además de su caso particular, “hay temor en varios otros constituyentes que pertenecen al oriente boliviano”.