El conseguir una mayor relación entre Bolivia y Chile, además de obtener material para nuevos trabajos poéticos, son las recompensas que los poetas chilenos Gustavo Becerra, Jaime Quezada y Gonzalo Figueroa esperan lograr de las Jornadas de Poesía.
“La poesía puede convertirse en un puente que una nuestros dos países. El intercambio de experiencias y las conversaciones entre autores de ambos lados de la frontera nos permiten conocernos de verdad, sin trabas”, consideró Gustavo Becerra.
Para Jaime Quezada, quien trabaja en la Fundación Neruda, coordinando los talleres que se dictan a los jóvenes poetas, las reuniones con los bardos bolivianos también les permiten conocer nuevos temas, nuevos estilos y recolectar material que inspiren sus próximas obras.
También sirve como una plataforma para introducir sus trabajos en otro mercado, el cual puede proporcionar respuestas que les ayuden a mejorar.
Ese es el caso de Gonzalo Figueroa, poeta y Cónsul de Chile, que presentó ayer, en el Espacio Cultural de la Embajada de Brasil en Bolivia, su libro Despertares.
Los tres poetas hablarán acerca de la poesía contemporánea, la inspiración y contenidos de las obras. Mediante charlas, conferencias y la lectura de las odas, Quezada, Becerra y Figueroa buscan mostrar a sus colegas bolivianos que la única mala poesía es la que no es escrita.