El presidente venezolano Hugo Chávez reveló ayer que dio una salida política al reñido referéndum del domingo porque optó por una “buena derrota” antes que por una victoria “catastrófica”, y calificó al triunfo del No como una “victoria de mierda”.
Dijo que por eso aceptó que se diera el resultado con 87% de los votos escrutados y un triunfo del No con 50,7% de los votos válidos, al tiempo que desmintió que el Alto Mando Militar lo haya presionado para que reconociera haber perdido, como lo indicaron versiones periodísticas.
“No es que no lo logramos, porque si se terminaran de contar hasta las actas últimas, las manuales”, y no se detenía el escrutinio “cuando estaba en el 87%, si cuentan hasta 90%, 95% y si hubieran seguido corriendo las horas, esa diferencia pudiera ser cero”, afirmó Chávez.
“Pero yo dije: \'no quiero una victoria así\'. Entre una derrota, para mí la mejor derrota, y una victoria no sólo pírrica sino más bien catastrófica, como hubiera sido nuestra victoria”, Chávez dijo que eligió la mejor derrota.
Explicó que “a esta altura este país estuviera incendiado y nunca hubiera quedado claro quien ganó. Y, como yo soy el Presidente, las dudas hubieran apuntado con razón hacia mí”, al irrumpir en una conferencia de prensa en el palacio de Miraflores convocada por el Alto Mando Militar.
Altanero, se dirigió a la oposición y les dijo: “Sepan administrar su victoria, pero ya la están llenando de mierda, es una victoria de mierda y la nuestra, llámenla derrota, pero es de coraje”.
Chávez volvió a la carga anunciando una nueva ofensiva constitucional antes del fin de su mandato el 2013, para aprobar su proyecto rechazado, que permitía su reelección continua, fortalecía sus poderes e instauraba el socialismo. “Nosotros no hemos perdido nada, vendrá una nueva ofensiva con la propuesta de reforma esa o transformada, simplificada”, desafió. Caracas, AFP
Los derechos de Rosinés
El presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo ayer que tendrá que “recurrir al derecho” en defensa de los derechos de su hija menor, Rosinés, con su segunda ex esposa, María Isabel Rodríguez, quien la puso “en el centro de un huracán” político.
“Ahora casi que no puedo mirarla, voy a tener que buscar, nunca lo quise hacer, voy a tener que recurrir al derecho, porque ella tiene sus derechos y un padre que la ama infinitamente”, sostuvo el gobernante.
“Son los dolores que uno lleva; colocan de nuevo a mi niña Rosinés en el centro de un huracán”, repitió Chávez en alusión a que ésta fue llevada el domingo por su madre a un centro de votación, donde fueron abucheadas por partidarios del Sí a la reforma, que resultó derrotada por el No, que María Isabel Rodríguez promovió en la televisión.
Ayer, en España, Rodríguez alertó de que la derrota no significa que el “oficialismo” no vaya a imponer la reforma. Caracas, EFE