El Prefecto de Chuquisaca es ahora prisionero del MAS. En las elecciones del año 2005 ganó el primer lugar, seguido de cerca por el ex rector de la Universidad de San Francisco Xavier, Wálter Arízaga. Su triunfo se debió tanto a su condición de hombre nuevo en la política, como a su candidatura por el partido de moda que ofrecía un verdadero cambio. La ciudadanía, cansada del esquema anterior, creyó encontrar la solución en la novedad que implicaba el binomio hombre-partido.
Por tanto, en el resultado influyeron tanto el partido como el joven profesional. David Sánchez Heredia es una buena persona, nadie puede calificarle como ladrón y mucho menos como asesino. Su profunda vocación cristiana, sin embargo, le impide actuar con la energía y la decisión que requiere la región, en este momento de absurda confrontación. Por esa razón, renunció cuando se sintió maltratado por los ministros de Estado durante su viaje a La Paz y porque no quería, de ninguna manera, ser responsable de un enfrentamiento que se veía venir. Su renuncia ´irrevocable´ quedó en nada porque al MAS no le convenía perder un prefecto.
Hizo mal en retirar su renuncia, porque en ese momento no había heridos ni muertos. El MAS no cambió de actitud. Las ilegalidades aumentaron, la reacción de la ciudadanía creció tanto que se tornó incontrolable, cuando parte de la directiva de la Asamblea Constituyente convocó a una ´plenaria´ en el Liceo Militar de Sucre, resguardada internamente por el Ejército y externamente por la Policía, reforzada con efectivos especialmente de La Paz, El Alto y por los famosos ´ponchos rojos´, que mostraron lo que son capaces de hacer, degollando perros como prevención a los sucrenses de lo que les podía pasar, antes de embarcarse en enormes buses que nadie sabe quién pagó.
Cuando los chuquisaqueños reaccionaron después de su cabildo para defender la democracia, la libertad y sobre todo la legalidad, porque la capitalidad pasó a segundo plano, sufrieron una represión brutal. El prefecto Sánchez, personalmente, trató de hacer suspender la Asamblea que ya estaba manchada con sangre porque había un muerto. La imperturbable presidenta Silvia Lazarte decidió continuar, afirmando que el muerto debía descansar en paz y que los alteños también dieron muchos muertos en las luchas políticas anteriores. El Ministro de Gobierno, por su parte, comandaba personalmente las acciones e hizo caso omiso a las rogativas del Prefecto chuquisaqueño que en ese momento empezó a actuar mal. Su obligación era identificarse con su pueblo, manteniéndose como primera autoridad departamental y renunciando al partido que lo llevó al poder. No necesitaba pelearse con nadie, simplemente explicarle al Presidente que no tenía opción, que no podía enfrentarse al pueblo en el que nació, en el que nacieron y viven sus padres, su familia y la gente que lo eligió.
Esa falta de decisión ocasionó la censurable reacción ciudadana que quemó su casa y que mantiene su actitud de exigirle su renuncia. En este momento, no hay lugar para posiciones intermedias, se está con la región o se está contra ella. Ha llamado mucho la atención su cambio de 180 grados para aferrarse al cargo con argumentos contrarios a los que expuso durante su primera renuncia pues, en ella, no se acordó que estaba respaldado por el voto ciudadano, voto que parece haber perdido ahora como lo han perdido Evo Morales y el MAS al haber tomado partido por una de las regiones en conflicto, ignorando que el problema es nacional.
*Gastón Solares Ávila es un ciudadano chuquisaqueño.
Jugarse la camisa
Menos mal que al Presidente de la República no le gustan los juegos de azar, porque con la audacia con que apuesta en la política sería capaz de jugarse hasta la camisa en el casino. Lo del referéndum revocatorio es una apuesta muy fuerte.
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Y la letra (del índice) entró con sangre. Al Gobierno le ha tomado menos de dos años poner a Bolivia en tránsito de la "d" a la "h"; de la democracia a la hemocracia. ¿Qué ha sucedido?, ¿queda todavía tiempo para revertir este camino?
La historia del diesel y YPFB
Bolivia se convierte en un importador de diesel más o menos desde el año 1988, fruto del gran impulso de la agroindustria en Santa Cruz, el impulso del transporte pesado, los proyectos camineros, y la minería, como los sectores que dispararon este consumo.
Era de frustraciones sin sentido
Sea este ensayo mi adhesión al neopesimismo, ilustre estirpe de pensamiento crítico, que resurge en el mundo a la sombra del sinsentido de atropellos unipolares y la resurrección de monstruos populistas autocráticos