Mientras el Gobierno de Bolivia reconoció que el vuelo venezolano era “no regular” y que llevaba repuestos, la embajada venezolana aseguró que eran cables para electrificación. El Comité Cívico cruceño denunció que transportaba armas. Hoy, autoridades brasileñas abrirán las cajas en presencia de un grupo de parlamentarios de Bolivia.
El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, declaró que en el avión Hércules venezolano “solamente había cajas de repuestos para helicópteros y algunos objetos”.
El agregado de Prensa de la Embajada de Venezuela en Bolivia, Darwin Romero, remarcó que “había material (antenas) para apoyar la comunicación rural en Bolivia”. El ministro de Obras Públicas, José Kinn, admitió que la nave realizó un vuelo “no regular”, pero permitido también por otros países.
Por la noche, el presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, Branko Marinkovic, aseveró que la aeronave transportaba armas. “Son informes extraoficiales que tenemos de la prensa brasileña, la Red Globo y unos cuantos periódicos, que mandaron información. No está confirmado el tipo de armas, sí los militares, que son 40, todos armados, y que había armamento pesado probablemente dentro del avión. Nada bueno se puede esperar de esto, porque con armamento solamente se puede matar, y lamentamos muchísimo que ésa sea la supuesta ayuda humanitaria de Venezuela”.
Más temprano, el presidente Evo Morales comentó: “Quiero pedir a nombre del pueblo boliviano disculpas al Gobierno venezolano por esta agresión”.
La Aduana de Brasil realizó ayer requisas y anunció que abrirá las cajas hoy, en presencia de un grupo de parlamentarios bolivianos que viajarán hasta esa población, confirmó ayer el diputado de Podemos Paulo Bravo. Mientras, la tensión continúa.