El proyecto de Ley de Protección de Animales, aprobado el miércoles en grande en la Cámara de Diputados, reglamentará la práctica de la eutanasia (muerte sin dolor) y Zoonosis de El Alto interpreta esto como una medida que atenta contra el ejercicio profesional del veterinario.
“La vivisección o disección de animales, la eutanasia y sacrificio, el transporte de animales, sos y costumbres serán reglamentados mediante decreto supremo”, señala las disposiciones finales del instrumento legal. El reglamento especificará en qué casos y cuándo aplicar la eutanasia.
Sin embargo, el responsable de Zoonosis de El Alto, Gustavo Carpio, dijo que el proyecto de ley “da más derechos a los animales que a las personas”.
“Esta ley es un atentado contra el ejercicio profesional del médico veterinario, nos restringe en muchos aspectos, hablan de eutanasia, que para ser eutanasia nosotros debemos utilizar una serie de medicamentos, en medicina veterinaria podemos utilizar un medicamento y listo”.
Según Carpio, “los veterinarios velan primero por la salud humana, así tengamos que sacrificar algunos animales”.
En El Alto se eliminan entre 10 y 15 canes a la semana a través de la eutanasia.
Susana Carpio, de Animales SOS, dijo que no comparte ese criterio. Para ella, la eutanasia es la muerte sin dolor. Sin embargo, dijo que en varias veterinarias de La Paz usan estrictinina, veneno que se administra vía oral e intramuscular. “Es la peor muerte que pueden dar a un animal, eso va a estar prohibido”, agregó.
Según datos de SOS, en la perrera municipal utilizan una inyección de cloruro de potasio. “Eso provoca un paro cardiaco, un dolor enorme, le inyectan en el corazón, la muerte es instantánea pero dolorosa”.
El responsable de Zoonosis de La Paz, Héctor Mencias, señaló que la ley aprobada no les afecta porque “no es nuestra labor habitual eutanasia por eutanasia, sino que tenemos un justificativo epidemiológico”.
Aclaró que, de acuerdo al Código de Salud, están autorizados a tomar decisiones en cuanto a la prevención de epidemias.
Gustavo Carpio • “Nosotros utilizamos un tranquilizante si el caso amerita, posteriormente un anestésico, el animal muere y no siente nada y ahí introducimos la sustancia que va a paralizar los pulmones y el corazón”.