Una lluvia que se prolongó por 24 horas, desde el día miércoles hasta ayer, provocó que la capital de la provincia Guarayos y ocho comunidades aledañas se inunden causando que los campos se aneguen, las vías sean interrumpidas y se estima que 70 familias fueron afectadas.
El alcalde de Ascensión de Guarayos, Robert Shock, informó que los caminos circundantes a la capital se encuentran dañados por la lluvia y que varias familias sufrieron la pérdida de sus viviendas debido a que el agua remojó todo a su paso.
“En la comunidad Virgen de Cotoca, que se encuentra a 48 kilómetros de Ascención, cerca de 30 familias quedaron sin hogar y otro tanto pasa por la misma situación en otros sectores”, dijo.
La autoridad manifestó que para paliar la situación solicitó apoyo a la Prefectura del departamento y a Defensa Civil. El requerimiento fue provisión de vituallas, alimentos y carpas donde se instalarán las familias que fueron afectadas por la lluvia. “Lo que más se necesita son carpas, estamos evacuando a muchos y utilizamos las pocas lanchas que teníamos para el traslado”, informó.
Ante la situación el Concejo Municipal declaró estado de desastre a la región y la oficina de Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea informó que la precipitación fue de 229,8 mililitros por metro cuadrado. Fue la lluvia más fuerte de los últimos 10 años. Con datos del Nuevo Día