Aunque no se aprobó una resolución en particular, al menos una docena de embajadores del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), máxima instancia deliberativa, apoyó la democracia y la institucionalidad en Bolivia.
Los embajadores se sumaron a la declaración emitida por el Mercado Común del Sur (Mercosur), declarando su respaldo a la estabilidad institucional en el país. La resolución circuló durante los minutos en que hacían uso de la palabra, tanto la ministra de Microempresa, Celinda Sosa, como el viceministro de Coordinación Gubernamental, Héctor Arce, quienes a su vez justificaron el proceso que lleva adelante el presidente Evo Morales.
Uno a uno, los embajadores pidieron respeto a la democracia y en algunos casos reclamaron por el diálogo en Bolivia.
El embajador de Estados Unidos, Edmund Atkins, pidió que Morales fomente un “entorno de inclusión” y no limite la libertad de expresión de la oposición, mientras el embajador de Canadá, Graeme C. Clark, dijo que le preocupaba a su país “el futuro de la Asamblea Constituyente”.
La ministra Sosa dijo que el apoyo recibido de los embajadores a la democracia en Bolivia es obra de Dios y la Pachamama.
“Es la voluntad que tiene el gobierno del presidente Morales de encontrar espacios más democráticos y de mayor concertación entre los bolivianos”.
En su intervención, Arce destacó la propuesta de Morales de someter su cargo a la voluntad popular en un referéndum junto con los demás prefectos, como “la forma más democrática” de buscar una solución al conflicto que ha generado violencia en Sucre con consecuencias mortales.
También utilizó la palestra de la OEA para denunciar ante los embajadores de este organismo internacional que grupos violentos quisieron quemar un avión venezolano en Riberalta. Armando Morales Luján. Washington