Un plan de hospedaje estudiantil cosecha éxitos y motiva réplicas El proyecto participó de un concurso regional y obtuvo el segundo lugar. Se ejecuta en Potosí y La Paz y beneficia a 300 escolares que viven lejos de sus escuelas.
SEGUNDO LUGAR • Los representantes bolivianos (adelante) con el certificado en el que se reconoce el logro; fue el viernes.
El hijo de don Daniel, comunario de Chayanta (norte de Potosí), caminaba cada día dos horas para llegar a la escuela y otras dos para regresar a casa. Pero desde hace tres años, este niño y otros cuatro de su poblado viven a sólo dos minutos de la escuela, en hospedajes estudiantiles que están a cargo de madres sustitutas y cuya misión es garantizar que asistan regularmente a clases.
Como efecto, los índices de deserción escolar en esa región del país bajaron y la experiencia se ha convertido en un ejemplo que instituciones como la Prefectura de Oruro desean replicar.
El programa se llama Hospedaje Estudiantil en Familia; lo ejecuta, desde 1997, la Fundación Pueblo en Yanacachi (La Paz) y desde el 2004 lo reproduce en Llallagua, Chayanta, Uncía, Pocoata y Colquechaca (Potosí).
Al momento, cerca de 300 niñas y niños viven y estudian de esta manera en esas regiones. Por su impacto, el programa recibió el segundo premio en un concurso sobre iniciativas de Innovación Social en América Latina y el Caribe, organizado por la CEPAL y el Fundación Kellog, al que se presentaron 900 postulantes.
El evento, que reunió a 12 preclasificados de toda la región y a los cinco proyectos ganadores de la gestión pasada, se desarrolló del 4 al 7 de diciembre en Porto Alegre (estado Río Grande do Sul, Brasil), con el antiguo casco urbano central de marco y hasta 34 grados de temperatura.
Allí estuvo don Daniel, junto a la Fundación Pueblo, para contar esta experiencia a cuanto habitante de la sureña ciudad se aproximaba a la feria. Franklin Bustillos, director Ejecutivo de la Fundación, explicó a La Razón que el proyecto está presente en siete núcleos educativos, y que por cada 50 niñas y niños beneficiarios, se generan 15 puestos de trabajo para madres sustitutas.
A ellas se les remunera económicamente por alimentar y garantizar la asistencia regular de los niños a clases, considerando que, ahora, de lunes a viernes, viven a minutos de la escuela.
El proyecto que en inicio lo financiaba Pueblo, ahora cuenta con el respaldo de los municipios y según Bustillos, la Prefectura de Oruro lo replicará desde el 2008 en cinco núcleos.
Por la responsabilidad del cargo, las mamás sustitutas son elegidas con el consenso de toda la comunidad, que las fiscaliza, para prevenir la servidumbre.
INNOVACIÓN SOCIAL
Del concurso • La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) organiza cada año el certamen con apoyo de la Fundación W.K. Kellog.
De las postulaciones • En la gestión 2006-2007 se recibieron 900 proyectos, de los cuales preclasificaron 12.
De los premios • El ganador recibió $us 30 mil; el segundo lugar $us 20 mil; el tercero 15 mil, el cuarto 10 mil y el quinto 5 mil, para reinvertir en el plan.
Más iniciativas de desarrollo destacadas en la feria por su trabajo con la sociedad
Primer premio 2006-2007
La Secretaría de Salud y Acción Social de Sobral (Ceará, Brasil), ganó el certamen de este año con un proyecto cuyo objetivo es reducir la mortalidad de madres y recién nacidos. El programa, llamado Trébol de cuatro hojas, logró, desde el 2001, mejorar los índices de atención prenatal y reducir la mortalidad infantil.
Línea gratuita para la tercera edad
El proyecto Acompañamiento Telefónico a Mayores, ejecutado por el Centro de Promoción del Adulto Mayor (Cepram) es un servicio gratuito que prestan 62 adultos mayores voluntarios, la mayoría mujeres, en Argentina. Atienden una línea gratuita para la tercera edad, para acompañar a personas solas, angustiadas o en crisis.
Primer premio 2005-2006
La experiencia ganadora en la gestión pasada se ejecuta en 50 comunidades de Cusco (Perú), para prevenir la violencia doméstica y orientar a la mujer sobre sus derechos como pareja y madre. Para replicar la idea se crearon unas 150 defensorías que generan espacios de participación ciudadana y el empoderamiento de la mujer.
Prevención del trabajo infantil
Este programa, desarrollado por la organización Ednica, centra su labor en la prevención del trabajo infantil con un enfoque integral, que incluye a sus padres, maestros y la comunidad. Uno de sus objetivos es hacer valer el derecho a la educación de los niños y niñas mexicanos que se ven en la necesidad de trabajar.