Bajo el lema “María nos convoca a la reconciliación y a la comunión”, los obispos Braulio Saez y Sergio Gualberti convocaron a amar sin diferencias, durante las misas que celebraron ayer en el santuario de Cotoca frente a cerca de 200 mil peregrinos.
En la aucaristía de las 4.00, Saez llamó a los políticos y autoridades a deponer todas sus actitudes y convivir en armonía. “Que se acaben esas diferencias entre collas y cambas. Busquemos el Cristo de la vida, Aquel que nunca nos abandona”.
El prelado destacó además a la Virgen de Cotoca como una modelo de ejemplo y testimonio de auténtica vida cristiana. “Es importante escuchar y luego acoger la palabra de Dios, saber hacerla nuestra, porque sino, a la palabra se la lleva el viento”.
Gualberti afirmó que es el momento de recuperar la fe en Cristo, sobre todo en esta coyuntura.
A las ocho misas que se celebraron ayer en Cotoca, la gente asistió en gran cantidad, acompañadas de cuadros e imágenes de la Virgen. Los peregrinos aprovecharon para bendecirlas y pedirle a la “Patrona del Oriente” que les siga dando salud y trabajo. Redacción El Nuevo Día