Cristina Fernández de Kirchner asumirá hoy como presidenta de Argentina y entrará en la historia del país como la primera mujer en ocupar ese cargo por mandato popular tras un arrollador triunfo en octubre, cuando se consagró con el 45,29% de los votos.
La ceremonia de investidura, a la que asistirán una decena de mandatarios y representantes de gobiernos, tendrá además la particularidad de ser encabezada por su esposo, Néstor Kirchner, quien resignó postularse a un segundo mandato pese a terminar su gestión con alta popularidad.
El Palacio San Martín, sede de la Cancillería, fue remozado para albergar la cena de gala que el mandatario saliente y su esposa ofrecieron ayer a jefes y representantes de gobierno invitados.
Hoy lunes, de acuerdo a la agenda, la actual primera dama asistirá al Congreso de la Nación para recibir de su esposo el bastón de mando de plata y oro, símbolo de su investidura y pronunciará su primer discurso como presidenta frente a la Asamblea Legislativa.
La presidenta tomará luego juramento a sus ministros en la Casa Rosada, sede gubernamental, frente a la histórica Plaza de Mayo donde por la noche se hará un festival de música popular.
Cristina, una abogada de 54 años militante de la izquierda peronista en los años 70, deberá tomar las riendas de un país que en sólo cuatro años registró un 45% de crecimiento económico tras emerger de la peor crisis socioeconómica de su historia.
Fernández deberá lidiar con una inflación que el índice oficial cifró en octubre en 6,6%, pero que analistas y consumidores sitúan entre el 15 y el 20%.
La presidenta tendrá como timonel económico a Martín Lousteau, de 36 años, una de las pocas figuras que se renovarán en el gabinete, en una señal de continuidad política. Buenos Aires, AFP