La inversión privada nacional recibirá prioridad del Estado frente a la inversión extranjera, que no recibirá privilegio alguno, de acuerdo al documento aprobado por el MAS en la Asamblea Constituyente en Oruro.
En el documento se define también que las políticas públicas promocionarán el consumo interno de productos bolivianos.
El artículo 320 establece que “la inversión extranjera estará sometida a la jurisdicción, a las leyes y a las autoridades bolivianas, y nadie podrá invocar situación de excepción, ni apelar a reclamaciones diplomáticas para obtener un tratamiento favorable”.
Señala que “las relaciones económicas con Estados o empresas extranjeras se realizarán en condiciones de independencia, respeto mutuo y equidad”. Advierte que no se podrá otorgar a Estados o empresas extranjeras condiciones más beneficiosas que las establecidas para bolivianos”.
Estipula que no aceptará imposiciones ni condicionamientos de Estados, bancos o instituciones financieras bolivianas o extranjeras, multilaterales ni empresas transnacionales.