No sé cómo nadie lo ha pensado antes, menos mal que lo pensaron en Nuevo Norte”. Tal la impresión sorprendida y complacida de Marco Millán — propietario de una pequeña empresa de turismo— que resume el acierto de la iniciativa que reunió a empresarios chicos con los que juegan en las ligas mayores.
Trece parejas de este tipo se formaron por iniciativa de la Fundación Nuevo Norte. Una vez cumplida la experiencia, mentores y mentados expresaron su satisfacción, pues más allá de lo aprendido mutuamente se han sentado bases para la asociación, para tejer nexos entre mundos que se piensan distintos, pero que en el fondo tienen el mismo objetivo: generar ingresos, crear empleos, crecer y gravitar en la economía del departamento y del país.
El programa piloto tiene prevista su continuidad, de manera que se repita al menos una vez al año. Cabe esperar que así sea, que el ejemplo cunda, pues aunque se dice y repite que la unión hace la fuerza, lograr que la gente se mire cara a cara no es fácil. Prejuicios y miedos suelen ser la barrera más dura de derribar y todo por la falta de información. Ya lo ha dicho el mentor Gerardo Ávila, gerente general de la empresa de telecomunicaciones AXS Bolivia, que trabajó con Alberto Quispe, propietario de una planta procesadora de quinua en la provincia Aroma de La Paz: “No pensé que había empresarios del calibre del que trabajó conmigo en pueblos pequeños que están lejos de la ciudad”.
Descubrirse uno al otro lleva ahora a pensar en el fortalecimiento del sector productivo del departamento de La Paz, con miras a mercados internacionales y otras proyecciones que parecen ser mucho más que simple entusiasmo del momento.
Hay elementos clave que mencionan los mentores, los mentorados y los impulsores: se van a superar los desfases de una generación y otra de empresarios, se va a distribuir la información sobre mercados potenciales sabiendo a quién dirigirse, se va a ayudar a quienes comienzan a superar pasos que su inexperiencia suele hacer complicados... ¿Hace falta más para predecir un mejor futuro?
Quizás sí. Que el país se una también, porque el conflicto hiere al sector productivo.