Los amantes de la música, en particular de los coros mixtos, han tenido en los últimos 35 años suficientes motivos de gozo con las actuaciones de Coral Nova.
En unos casos por la calidad selectiva que se impuso en la interpretación de los temas nacionales, para darles una dimensión universal, y, en otros, por la alta jerarquía que ha llegado a tener como conjunto coral.
Nació como un pequeño elenco que Julio Barragán utilizaba para probar sus arreglos, en la búsqueda de nuevos efectos en la interpretación y la creación. En esas instancias, la dirección de Coral Nova pasó a manos del maestro Ramiro Soriano Arce, a partir del año 1982.
Desde entonces se constituyó en una escuela de arreglistas de la música coral, a la par que se destaca en la actualidad como uno de los mejores elencos de este género en el país. Merece especial reconocimiento por haber recuperado las composiciones de las misiones jesuíticas de Chiquitos. Producto de tales empeños son las Misas de Chiquitos.
La grabación del disco Amalgama, con la participación del grupo instrumental El Parafonista, la producción de otros dos discos de música popular brasileña y las grabaciones de las creaciones de varios compositores bolivianos, empezando por las de Alberto Villalpando, han sido la demostración culminante de la variedad temática del extenso repertorio que domina.
Con motivo de recordar sus 35 años de vida, Coral Nova ofreció tres recitales en los que incluyó la interpretación de Misa Camba, de Julio Barragán, en la Iglesia de la Exaltación, en Obrajes. Al margen de exponer en sus recitales una calidad magistral en sus interpretaciones, Coral Nova pasará a la historia de la música nacional con el enriquecimiento que hizo de las obras del repertorio colonial.