Las autoridades municipales se aprestan a salir en batidas contra productos que, propios de las fiestas de fin de año, lleguen a ser nocivos para la salud de los consumidores.
Ésa es su responsabilidad. Pero, toca a la población cuidarse también y revisar lo que compra: fechas de vencimiento, higiene del puesto de venta, marcas con licencia, seguridad en los juguetes según la edad del niño, y otras exigencias básicas.
En el tema de los panetones, se suele publicar una lista que identifica los productos garantizados y los que entran de contrabando, con indicios —esto es importante de tomar en cuenta— de engaño en cuanto a los ingredientes: exceso de bromato y otros químicos. Está bien que las autoridades hagan la advertencia y que la población la tome en cuenta. Lo que no quiere decir dañar la Navidad a quienes hacen masitas caseras y que no tienen el beneficio de una marca.