La flamante presidenta argentina Cristina Kirchner confesó ayer que los ejemplos a seguir son de la mítica Eva Perón, así como de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, emblemáticas luchadoras por los derechos humanos, en un emotivo cierre de discurso.
La Presidenta dijo reconocerse en "el ejemplo de Eva, que no pudo (ser presidenta), que se lo merecía tal vez más que yo. En el ejemplo de las mujeres que se atrevieron, en el de las Madres y de las Abuelas de la Patria", dijo la mandataria con la voz quebrada, casi a punto de sollozar.
Al pronunciar esas palabras miró hacia los palcos del Senado donde se encontraban Estela Carlotto, líder de Abuelas, y Hebe de Bonafini, presidenta de Madres, con su emblemático pañuelo blanco. Buenos Aires, AFP