Dos atentados suicidas perpetrados ayer por la red terrorista Al Qaeda en Argel, uno de ellos contra la sede de dos organismos de la ONU, causaron 62 muertos según fuentes médicas y 26 según cifras provisionales del gobierno de Argelia.
Los ataques, que dejaron al menos 177 heridos según las cifras oficiales y un espectáculo de caos y horror en dos barrios de la capital argelina, provocaron repulsa a nivel mundial.
El brazo de Al Qaeda en el Magreb islámico (BAQMI, ex GSPC argelino) reivindicó las acciones en un comunicado publicado en un sitio internet islamista.
Los islamistas argelinos han protagonizado durante el año varios ataques sangrientos, la mayoría de ellos un día 11.
El primer atentado del martes ocurrió ante la sede del Consejo Constitucional y del vecino Tribunal Supremo islámico. Un kamikaze lanzó su coche cargado de explosivos contra el edificio.
“¡Fue como un terremoto!”, exclamaba el abogado Ameur Rekahila, ante la fachada del edificio. En la calzada, donde se apresuraban los servicios de socorro, quedó un cráter.
El segundo atentado, que ocurrió en un intervalo de apenas 10 minutos, estuvo dirigido contra las sedes del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
El gobierno dio un balance de 12 civiles muertos en el segundo ataque, entre los cuales estaban un ciudadano danés y otro senegalés.
En la sede de la ONU, en Nueva York, la portavoz de la organización Marie Okabe declaró que al menos 10 empleados de ONU murieron en los atentados.
“El balance de empleados de la ONU muertos pasó a 10”, aunque “todavía hay un cierto número de personas desaparecidas y la situación en el lugar es fluctuante”, dijo. Argel, AFP