Las regiones de Cochabamba y Santa Cruz son las primeras en sentir los efectos del fenómeno La Niña, que en el Valle causó que 2.200 familias sean afectadas por sequías, granizadas e inundaciones. En el oriente, las precipitaciones provocaron que se tenga que evacuar a la gente de cuatro comunidades aledañas a Urubichá y Guarayos.
El coordinador del Centro de Operaciones de Emergencia de Cochabamba (COE), Raúl Ergueta, informó que las evaluaciones realizadas dan cuenta que 60 comunidades en 11 municipios se vieron afectadas por los fenómenos naturales que dañaron hasta el momento 1.050 hectáreas de sembradíos de hortalizas, papa, maní, sandía, maíz y otros.
“Se hicieron partidas presupuestarias para la atención de las emergencias, pero de continuar la situación los recursos serán insuficientes”, comentó Ergueta.
El fenómeno climatológico ocasionó sequías en las provincias del Cono Sur desde el pasado septiembre, en cambio en zonas aledañas a Cercado la lluvia anegó los sembradíos.
Desde fin de año del anterior año hasta el primer trimestre de esta gestión, el fenómeno El Niño provocó desastres en cuatro departamentos del país, aunque los restantes cinco también sintieron sus efectos.
La sequía, lluvias y granizo que se presentaron en el territorio boliviano desde septiembre son atribuidos por los expertos a otro fenómeno, La Niña, que se quedará hasta el mes de febrero.
En Santa Cruz, la Fundación de Búsqueda y Rescate (Funsar) inició las tareas de evacuación de los damnificados por las lluvias en las comunidades de San Pablo, Limoncito, Río Chico y Cururú, que son aledañas a Ascensión de Guarayos y Urubichá, regiones afectadas por las intensas precipitaciones registradas la semana pasada.
El representante de Funsar, Runy Callaú, informó que en Guarayos 40 efectivos y dos lanchas se desplegaron para el rescate y evacuación de gente damnificada de cuatro comunidades. El pasado jueves llovió por 24 horas y fue la más fuerte de los últimos 10 años.