Un alto responsable del Ejército fue asesinado ayer en un atentado cerca de Beirut, lo que desestabiliza más a un país víctima de la ausencia de Presidente y de una grave crisis política.
El general de brigada François el Hajj, de 54 años, jefe de operaciones del Ejército, murió junto a su guardaespaldas en un atentado con coche-bomba en el suburbio cristiano de Baabda, según un comunicado militar. El ataque no fue reivindicado.
Se trata del primer atentado contra el Ejército libanés, considerado como la única institución sólida y unida de un país que atraviesa su peor crisis política desde el final de la guerra civil que se libró entre 1975 y 1990.
El general El Hajj había sido barajado para remplazar a Michel Sleimane en la cabeza del Ejército en caso de la elección de este último para la presidencia, vacante desde el 23 de noviembre.
El atentado se produjo hacia las 7.00 en Baabda. Un coche-bomba explotó al paso del vehículo del general El Hajj, que se dirigía al Ministerio de Defensa, cerca de Baabda. Ocho personas resultaron heridas.
Su cuerpo fue propulsado fuera del automóvil por la deflagración y luego cayó en un precipicio. Beirut, AFP