Al menos 33 personas murieron ayer en Irak, 28 en un triple atentado en Amara, en momentos en que Bagdad anunciaba que a partir del 16 de diciembre tendrá el control de Basora, que hasta ese momento estará en manos del Ejército del Reino Unido.
En Amara, ciudad chiíta al sur de Bagdad, tres atentados con coche-bomba causaron al menos 28 muertos y 151 heridos, entre ellos 10 niños, según Zamel Chiya al Oreibi, director general de los servicios de salud locales.
Una explosión tuvo lugar hacia las 10.30, seguida de otras dos con algunos minutos de intervalo, precisó la Policía.
El Ejército británico, que hasta abril del 2007 controlaba la provincia de Missana, cuya capital es Amara, confirmó sólo una explosión. Un portavoz, el comandante Mike Shearer, precisó que la misma se había producido en un mercado de la ciudad chiíta.
Horas después del triple atentado, un kamikaze hizo explosionar un coche-bomba cerca de la ciudad de Hit, en la provincia occidental de Al-Anbar, matando a cinco personas, según la Policía. Amara (Irak), AFP