Los líderes de la Unión Europea (UE) acordaron ayer profundizar en la política migratoria común para gestionar la inmigración de forma “legal y ordenada” y luchar contra la explotación de las personas en situación irregular.
Los 27 reiteraron en una cumbre en Bruselas que la inmigración es un asunto que se debe abordar de forma conjunta, al tiempo que reconocieron el potencial del fenómeno como impulso para el empleo y el crecimiento de la economía.
Asimismo, respaldaron una comunicación de la Comisión Europea (CE) que repasa las medidas adoptadas por la UE y las que están en fase de discusión.
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se mostró “muy contento” de que el documento “insiste en la necesidad de que sea una política global de la UE”. “Europa vuelve a reafirmar una prioridad: no a la inmigración ilegal, al tráfico de personas y a la explotación”, dijo. Bruselas, EFE