Un grupo de padres y madres de efectivos que trabajan en Sucre marchó ayer al mediodía en la ciudad de Sucre, para exigir a la Policía y al Ministerio Público seguridad para sus hijos.
La movilización surgió a raíz de la muerte de Marcelo Martínez, un guardia policial. Su cuerpo maniatado fue hallado en su domicilio la mañana del jueves. La Policía y la Fiscalía continúan con la investigación del caso.
Las madres señalaron que tanto policías como hijos son amenazados: “Yo no voy a permitir que sigan amedrentándonos, diciéndonos que van a hacer desaparecer a sus hijos”, otra familiar agregó: “Los niños están traumados sicológicamente (...), yo digo que por favor que se limiten estos actos de vandalismo”.
El representante del Comité Interinstitucional de Chuquisaca, Fidel Herrera, señaló por su parte que las denuncias deben presentarse públicamente y dirigirse a las autoridades para aplicar sanciones: “Denuncien, con nombre y apellido, hay comisiones, hay principios”, dijo.