El cónsul general de Chile en Bolivia, el embajador Roberto Ibarra García, ofreció un almuerzo de camaradería en los jardines de su residencia.
Los invitados especiales de esta recepción fueron los representantes de medios de comunicación y periodistas, además de algunos otros amigos que se dieron cita allí.
La charla fue la protagonista como la agradable copa de vino chileno conocido por sus aromas y sabores. El toque de la tentadora mesa de servicio fue el sabroso puré de manzanas, y como postre, el mouse de maracuyá con frutas frescas.
Cerca del final, el embajador Ibarra destacó el buen año de las relaciones boliviano-chilenas en el marco del proceso de construcción de confianzas. También manifestó su preocupación por los días de tensión que vive el país y expresó su esperanza de que Bolivia encuentre soluciones pacíficas a sus diferencias internas en el marco del diálogo fraterno.
Siempre que se reúne, este grupo de periodistas se divierte mucho con evocaciones de experiencias pasadas. En particular, gozan de hacerle recuerdo a la periodista Rocío Bernal de una historia reciente.
También es usual escuchar entre ellos unas estridentes risas y un “Quéee” que de rato en rato rompe el silencio o se impone por sobre las habituales charlas. Juan Carlos Arana y Jorge Tejerina son los principales animadores de esos momentos. A ellos se suma muy entusiasta Enrique Soler.
Entre otros asistentes, allí estaban también Marco Dipp, Jhonny Zeballos, Mario Cañipa, Marcelo Miralles y otros.