EEUU frena acuerdos concretos contra el calentamiento global La Cumbre de Bali cerró ayer con una mezcla de alegría y resignación, pues si bien se aprobó una Hoja de Ruta para avanzar en el proceso, no menciona metas precisas sobre las emisiones.
EL FINAL DE LA CUMBRE • El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, deja el lugar de la conferencia. “Es un paso”, dijo de la Hoja de Ruta. Antes se había declarado “decepcionado”.
Con una mezcla de alegría y resignación, políticos y ecologistas acogían ayer en Bali (Indonesia) un acuerdo sobre el cambio climático rebajado para permitir la inclusión de EEUU, que expresó sus dudas sobre los resultados de la cita. “La Hoja de Ruta de Bali (...) es un primer paso hacia un acuerdo que pueda afrontar la amenaza del cambio climático, el desafío que define a nuestra era”, consideró el secretario general de la Organización de Naciones Unidas, Ban Ki-moon.
Yvo de Boer, secretario ejecutivo de la Convención Marco de la ONU para el Cambio Climático, describió el acuerdo como “una verdadera oportunidad para la comunidad internacional de luchar de forma exitosa contra el calentamiento del planeta”.
El acuerdo lanzó una ronda de negociaciones de dos años para intentar alcanzar un ambicioso tratado que permita luchar más eficazmente contra el cambio climático una vez que el Protocolo de Kioto llegue a su fin, el 2012.
Pero, bajo la presión de EEUU, el texto evita mencionar objetivos concretos de reducción de gases de efecto invernadero, los causantes del calentamiento. Esta mención era la principal exigencia de la Unión Europea, con el apoyo de los países en vías de desarrollo. Desde principios de semana, EEUU y la UE se habían enfrentado en torno a la mención de un rango de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) del 25 al 40%, respecto a los niveles de 1990, para los países industrializados antes del 2020. Según el texto final, la comunidad internacional sólo “reconoce que se deben efectuar severas reducciones de las emisiones mundiales”.
Pese a la frustración, los países europeos aceptaron el acuerdo porque permite salvar un proceso de negociación que debe culminar en una reunión del 2009 en Copenhague. La Hoja de Ruta “abre la vía a verdaderas negociaciones sobre medidas eficaces para la protección del clima y para objetivos vinculantes”, afirmó la canciller alemana Angela Merkel en un comunicado.
“Si no hubiésemos llegado a este acuerdo se nos habría cerrado la puerta, no tendríamos abierto el camino de Bali a Copenhague, eso es lo que salvaguardamos hoy”, consideró Hilary Benn, secretaria de estado británica para el Medio Ambiente.
Sin embargo, entre los países en vías de desarrollo, China e India manifestaron su descontento con la falta de compromisos concretos de los países industrializados y afirmaron que si se han hecho concesiones a EEUU ellos también quieren su parte. “Deseamos ver incrementos en la financiación y la tecnología”, afirmó un delegado chino.
EEUU discrepa y no se considera el más beneficiado. En un comunicado, la Casa Blanca subraya lo positivo de Bali, pero dice sentirse muy preocupada por “algunos aspectos del acuerdo”. “Las principales economías en vías de desarrollo también deben actuar”, estima, aunque admite que se deberá diferenciar el compromiso para reducir sus emisiones de países emergentes ricos del de aquellos con economías chicas. Nusa Dua (Indonesia), AFP
LAS OPINIONES
Insuficiente • “Visto con perspectiva (no es) un resultado positivo (ante) un cambio climático cuyos efectos se dejan sentir cada vez más” (ONG española Ecologista en Acción).
Futuro • “El punto positivo es que deja un asiento en la mesa de negociación para el próximo” presidente estadounidense (Hans Verolme, de WWF).
Esperanza • “Venimos de muy lejos y la esperanza es que EEUU acabe adoptando una posición más ambiciosa en los próximos años” (Jean Jouzel, del IPCC que ganó el Nobel de la Paz).
Global • “Las reducciones de emisiones principalmente por el mundo desarrollado serán insuficientes para confrontar el problema global efectivamente”.