El presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, prometió ayer que las elecciones de enero serán justas y transparentes, en un mensaje a la nación pronunciado unas horas después de levantar el estado de excepción impuesto hace un mes y que salvó al país, según sus palabras. “Contra mi voluntad y como último recurso impuse el estado de excepción y salvé a Pakistán de la desestabilización”, explicó el ex general de 64 años, otrora jefe de las Fuerzas Armadas y ahora líder civil.
“Era inevitable, desde mi punto de vista, y por eso lo impuse”, aseguró en el mensaje grabado, destacando que se logró “poner fin a la ola de terrorismo y activismo (islamista)” y “la situación mejoró en su conjunto”.
La Casa Blanca saludó el levantamiento del estado de excepción, tal como se había comprometido. “Es un paso positivo para el pueblo paquistaní”, declaró una portavoz.
Musharraf prometió que las elecciones generales serán “justas y transparentes”, y negó que esté tratando de amañarlas como se le acusa. Islamabad, AFP