En un concurrido acto realizado la noche del jueves en el Hotel Europa de La Paz, La Razón entregó al boliviano Marcos Iberkleid la medalla que lo distingue como Personaje del Año 2007, elegido por este diario.
La noche comenzó con las palabras del director de La Razón, Juan Carlos Rocha, quien enumeró las razones que llevaron al equipo de este matutino a elegir a Iberkleid. El mismo hizo la entrega de la distinción, en compañía Daniel Cruz y Ricardo Arques, ejecutivos de Prisa en Bolivia.
Luego, en un emotivo discurso de agradecimiento, el empresario dedicado al rubro textil reivindicó con sobrados argumentos la actividad empresarial en Bolivia. “También es empresario el ganadero que sufre en tiempos de lluvia. Y la farmacéutica que se debe quedar toda la noche esperando si alguien golpea a su puerta. También es empresaria la dulcera que provee a crédito unos chocolates a nuestros hijos en la puerta de su colegio, el chamarrero de la Illampu...”, dijo.
Al referirse al clima de tensión del país clamó por la necesidad de la conciliación. Conciliación y no reconciliación, precisó, “porque entre la conciliación y la reconciliación ¡puede haber muchas víctimas! Por razones familiares de origen religioso y racial, tengo grabada en mi alma la imagen de muchos muertos. Después se ha producido la reconciliación, pero los muertos quedaron en el camino y en la historia. ¡No quiero para mi Bolivia una reconciliación después de los muertos!”, dijo el homenajeado.
También esa noche se entregó los premios a la agencia Magna, ganadora del concurso de artes publicitarios.
El acto, conducido impecablemente por Juan Carlos Arana como maestro de ceremonias, congregó una gran cantidad de invitados, pese a los varios actos simultáneos que habían en la ciudad esa noche.