“Paciencia, paciencia y más paciencia”. Ese fue el consejo que le dio ayer el presidente Luiz Inácio Lula da Silva a su homólogo boliviano, Evo Morales, para superar la crisis política que vive el país y que el mandatario visitante comparó con la que él mismo soportó entre el 2005 y el 2006.
“En este momento de perturbaciones políticas, si pudiera darte un consejo, sin inmiscuirme en la política interna de Bolivia: paciencia, paciencia y más paciencia”, afirmó Lula, para luego añadir: “Sin duda que el pueblo boliviano, en su grandeza, sabrá dictar los rumbos que van a consolidar la democracia”.
El mandatario señaló que tiene la “sólida esperanza de que el pueblo boliviano sabrá resolver las dificultades con serenidad, por medio del diálogo y el entendimiento con respeto a la democracia, a las instituciones y a la integridad nacional”.
La buena relación entre ambos presidentes quedó en evidencia varias veces, cuando Lula se refirió a Morales como su “amigo”, mientras que el boliviano dijo que su homólogo era para él como su “hermano mayor”, del que aprende mucho.