Evite el estrés navideño Esta entrega contiene una guía para combatir el nerviosismo que provocan la compra de los regalos, el congestionamiento vehicular y los pedidos de los niños. Una especialista recuerda que ésta es la fiesta del amor y la unidad.
La compra de regalos, la extensa lista de pedidos de parte de los niños, el caos y congestionamiento vehicular son algunas características de la temporada navideña que generan tensión y nerviosismo. No obstante, tomar las cosas con calma y racionalmente evitan que la fiesta se convierta en un dolor de cabeza.
Edilberto Mamani, chofer de minibús, con un malestar visible, señaló estar cansado de conducir por el centro paceño y sobre todo en esta época del año.
“Siempre es lo mismo, aunque en Navidad la trancadera es peor, sobre todo para mí que tengo que ir por la Vita y la Estación Central (área comercial de la ciudad). Aunque la verdad es que todo el año es igual; si no es por esto son marchas o bloqueos”.
Expresó que la congestión se produce por la gran cantidad de gente que hace compras y porque las vendedoras aprovechan las fiestas para asentarse en cualquier sitio e instalar sus puestos.
Sonia (31) contó que está “constantemente estresada; esto debería ser una época de recogimiento, pero todos se pelean con todos, la gente empuja y ni siquiera uno puede pararse a comprar porque, las caseras se enojan si tocas y no compras o si te quedas tiempo en sus puestos”.
Coincidentemente, una vendedora de la calle Evaristo Valle dijo que se pone muy nerviosa en esta época, porque aunque “se vende mejor que todo el año, hay más rateros, y siempre aprovechan cuando hay harta gente, para meter sus manos y sacarnos nuestros productos”.
La sicóloga Susana Sáenz explicó que “evidentemente esta fiesta se torna estresante por esto del comercio, de la compra de regalos y se olvidan un poco de la parte espiritual y esto se vuelve más en una cosa de dar y recibir”.
Por ello, a los padres que deben adquirir algún regalo para sus hijos, les recomendó ser sinceros y hablarles de sus posibilidades económicas. Por otro lado, sugirió que las personas “planifiquen con tiempo sus compras”.
Indicó que la tolerancia y la consideración son los valores que deben reinar en esta época porque “se debe evitar que esta fiesta se convierta en desagradable y de malos recuerdos”.
Una publicación por internet de la Universidad de California (EEUU) recomienda que ante todo la gente se pregunte: “¿Qué me gustaría que recuerden mis hijos cuando sean adultos acerca de las fiestas navideñas? ¿Qué experiencias quiero para mis hijos en esta época? ¿Qué experiencias quiero para mí?” Las respuestas que uno mismo se dé serán la mejor guía, no sólo para disfrutar más de la época, sino para forjar bellos recuerdos que sus hijos atesorarán toda la vida.
Recomendaciones para evitar y superar inconvenientes
Los regalos no deben ser un motivo para acumular estrés La adquisición de los regalos no debe ser motivo de estrés. La sicóloga Cinthia Delgado sugiere organizar la compra de los presentes y no olvidar que la Navidad es una fiesta espiritual. Lo recomendable es hacer una lista de requerimientos y de disposición de dinero y tiempo. “La compra de regalos se hace más estresante para la gente que trabaja a tiempo completo, sin embargo, éstos tendrían que anticiparse. También medir tiempo y dinero”.
Si no puede comprar el regalo que desea su hijo, hable con él Por lo general, los niños piden de regalo lo que ven en la televisión, sin embargo, muchos de esos productos son costosos. La sicóloga Susana Sáenz señala que en estos casos es mejor hablar a los niños con sinceridad. “Es importante que los papás sean claros al decirles que lo que piden no es algo que pueden comprar, se debe preguntar al niño si quiere elegir otro juguete, se le debe dar otra opción. No se les debe prometer algo que no se comprará”.
Pese al caos, las personas deben ser tolerantes unas con otras El tinte comercial que tomó con el tiempo la Navidad, también eleva el nivel de estrés de los comerciantes, compradores, choferes y otras personas que se ven afectados por el apuro, el caos y el nerviosismo. Por ello, la sicóloga Susana Sáenz recomienda a la gente ser tolerantes unos con otros, evitar discusiones y peleas sin sentido. “Se debe pensar de que la Navidad es una fiesta linda y no se la debe convertir en algo irritante”, señala la especialista.
Trabajar en familia contribuye a reducir la presión en Navidad En la víspera de Nochebuena, debido a la organización de la cena, la persona encargada de este evento tiende a estresarse y agotarse. La sicóloga Susana Sáenz sugiere que “por ello se debe trabajar en familia, es importante repartirse el trabajo entre los integrantes de la familia”. Así por ejemplo, uno cocinará el plato fuerte; otro se ocupará de las bebidas; otro del postre, entre otros.