El último dictador militar uruguayo, general retirado Gregorio Álvarez, fue sometido a proceso con prisión ayer por reiterados delitos de desaparición forzada de personas, confirmó a la AP la fiscal penal Mirtha Guianze.
La esposa de Álvarez, Rosario Flores, en declaraciones a la AP dijo después del arresto: “Mi esposo está muy tranquilo y goza de una salud de hierro”.
“Me decía que no comprendía cómo puede ser tan flagrante la falta de apego a la Constitución. Ni siquiera su abogado pudo acceder a las pruebas”, añadió.
“En estos momentos he sido notificada de la decisión tomada por el juez Luis Charles, ordenando el procesamiento y la detención del general Álvarez”, dijo la fiscal Guianze.
Mientras, Carlos Curbelo Tammaro y Pedro Montano, los dos abogados de Álvarez, renunciaron y consideraron la acción judicial “viciada de nulidad y sin garantías”. Montevideo, AP