Llega una nueva serie de televisión que ya estaba en el cable. Rizando el rizo de la venta al por mayor de la violencia, el protagonista es un psicópata encantador, un sádico la mar de simpático que busca la complicidad del espectador.
Para endulzar la despampanante orgía de sangre, atrocidades perversas y refinada saña, este agradable asesino en serie sólo mata a los malos, es decir, a aquellos que a su vez son asesinos. Por cierto que no acaba con ellos por hacer justicia, sino porque disfruta haciendo sufrir. Ya digo que es un sádico. No pude terminar de ver ni siquiera un capítulo, así de repugnante es el producto.
Según un informe del Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia, los niños españoles pasan frente al televisor 930 horas al año, por 900 que están en el colegio. Cada hora ven entre cinco y 10 actos violentos, y está demostrado que cuanta más violencia televisiva han visto, más agresivos son a los 18. Se me ocurre que este nuevo carnicero dejará su huella en grandes y chicos.
En los años 70, las películas que ofrecían dosis masivas de violencia bajo la tenue justificación de un justiciero solitario que mataba malos, como Harry el Sucio, eran consideradas reaccionarias. Hoy, en cambio, se diría que el sadismo está de moda, con el agravante de que ahora las carnicerías son infinitamente más perversas y realistas.
Quentin Tarantino saca en primer plano cómo torturan a un tipo rebanándole la oreja lentamente y a todos los modernos les parece la bomba. Y lo mismo sucede con este nuevo héroe televisivo cruel y morboso: qué guay, un matarife psicopático. Diversión a tope.
Explotar el sadismo para obtener más share se considera de lo más normal, forma parte de ese fofo ´vale todo´ en el que vivimos. A mí, sin embargo, me repele: debo ser una antigua.
*Rosa Montero es escritora.
Ch'aqui de coyuntura
Diciembre de 1982. Gobierno de Hernán Siles Zuazo. Hacía apenas un mes y medio que don Hernán había asumido el gobierno inaugurando estos 25 años de democracia ininterrumpida que aún seguimos disfrutando.
Corredor bioceánico
El memorándum de entendimiento suscrito el reciente domingo en La Paz, entre los presidentes Morales, Bachelet y Lula Da Silva, para culminar el suspirado corredor bioceánico, es una prometedora apuesta tripartita que, al mismo tiempo
Estómago de viajero
Durante su estadía en nuestro país, solemos recomendar a los turistas mucho cuidado con la alimentación.
De cara al referéndum
Lo constitucionalmente democrático ya está agotado en la democracia liberal. Lo que hoy importa es mejorar su efectividad y su gestión.
Ingobernable Bolivia
La Bolivia de Evo Morales comienza a ser ingobernable. El país andino, que su presidente indigenista prometiera refundar democráticamente cuando tomó posesión el año pasado