La FAO advierte sobre una crisis alimentaria mundial El Director del Programa Mundial de Alimentos de la ONU anunció que se debe hacer frente al hambre que se avecina. Se elaboró una lista de los 37 países más afectados, seis son de la región.
Faltan alimentos y cada vez son más caros. Así lo confirma el último informe de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) que alerta de la situación “imprevisible y muy preocupante” a la que tiene que hacer frente el mundo en los próximos años.
Según el estudio Perspectivas Alimentarias, la cantidad de alimentos en el planeta desciende rápidamente, mientras que los precios de los productos crecen hasta niveles históricos.
La agencia de la ONU señala que la desproporción que se produce entre el acceso a los alimentos y el coste de los mismos puede causar un colapso alimenticio a nivel mundial. Y lo hace con datos concluyentes. Descienden las reservas de cereales un 11%, el nivel más bajo desde 1980, mientras el precio medio de los alimentos crece un 40%, frente al 9% de hace un año.
Las cifras perjudican a todos los países pero especialmente afectan a los más necesitados, que vieron cómo el coste de los alimentos importados para ellos subió un 25% en el último año. El transporte del aceite ha doblado su coste, lo que intensifica la presión sobre la población que vive de alimentos importados y productos de primera necesidad.
“Tenemos que hacer frente al hambre mundial que se avecina”, ha dicho Josette Sheeran, director del programa mundial de alimentos de la ONU. “Lo más importante para nosotros es saber cuánto tiempo afectará esta situación, que puede perjudicar a los más necesitados durante décadas”, ha añadido Sheeran.
Según el informe, los países desarrollados tendrán capacidad para adaptarse a los efectos de la carestía de comida y el incremento del precio de productos, gracias a su capacidad económica y tecnológica, pero no será igual con los países en vías de desarrollo. En este cupo de estados vulnerables a los problemas alimenticios hay un grupo que la ONU ya ha señalado en rojo por sus problemas acuciantes para afrontar esta crisis. Este conjunto está formado por 37 países, entre los que están 20 africanos, nueve asiáticos, seis latinoamericanos y dos europeos.
Los expertos de la ONU indican que en estos estados la seguridad alimentaria se ve afectada negativamente por subidas sin precedentes del precio de los alimentos básicos, originadas por reservas históricamente bajas, sequías e inundaciones relacionadas con el cambio climático, los altos precios del petróleo y una creciente demanda de biocombustibles. El País de Madrid
Se debe actuar de inmediato
Ante los resultados del informe, la FAO pide actuar con medidas urgentes. Una de ellas es la de proporcionar a los agricultores pobres unos cupones especiales para comprar a bajo coste semillas, abono y otro tipo de fertilizantes con los que incrementar la producción local de cultivos básicos.
El objetivo de facilitar esa producción es disminuir la inminente amenaza de malnutrición que planea sobre millones de personas de los llamados Países de Bajos Ingresos y con Déficit de Alimentos (PBIDA).
El ejemplo a seguir en este sentido es Malawi, que aumentó su producción mediante el suministro de estos cupones. Los elevados precios de los cereales ya han desatado disturbios alimentarios en varios países.
El director General de la FAO, Jaques Diouf, ha reconocido que la mejor manera de disminuir la presión sobre los países pobres es financiando la importación de alimentos. El País de Madrid