Quinientos soldados turcos hicieron ayer su primera incursión terrestre en la región autónoma del Kurdistán iraquí, mientras que la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, en un visita sorpresa a Irak, apoyó los intereses de Turquía.
Según un comunicado del Gobierno autónomo kurdo iraquí, citado por la agencia Asuat al Iraq, las tropas turcas se retiraron a sus bases en Turquía en la tarde de ayer, tras permanecer menos de 24 horas en suelo iraquí, supuestamente en busca de milicianos del grupo armado secesionista Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK).
Con anterioridad, fuentes militares iraquíes informaron de que soldados de infantería turcos habían penetrado la noche anterior en el Kurdistán de Irak.
Esta es la primer incursión turca en el norte de Irak desde que en octubre el parlamento de Turquía diera su autorización para lanzar una expedición militar contra el PKK en el norte de Irak.
Mientras los soldados turcos se adentraban ayer en el Kurdistán, la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, iniciaba una visita sorpresa a Irak, en la que señaló que su país tiene intereses comunes con Turquía para que cesen los ataques del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
En una rueda de prensa conjunta con el ministro de Exteriores iraquí, Hoshiar Zebari, Rice afirmó en Bagdad que su país ha mantenido conversaciones con Turquía sobre la crisis de los rebeldes kurdos del PKK y que ha expresado al gobierno turco su preocupación por los civiles en la región del Kurdistán. Previa a su visita a Bagdad, Rice había viajado por la mañana a Kirkuk, al norte de la capital. Bagdad, EFE