La Súper prohíbe ebrios y animales en los autobuses Tampoco podrán viajar mujeres con más de siete meses de embarazo. El operador les exigirá un certificado. Una resolución de la Súper de Transportes establece obligaciones y derechos.
Una resolución emitida ayer por la Superintendencia de Transportes limita, entre otras medidas, los viajes interdepartamentales de las mujeres embarazadas, personas ebrias y el transporte de animales. El objetivo de la norma es establecer derechos y obligaciones de pasajeros y operadores.
Dentro de las obligaciones del usuario se advierte que “no está permitido el viaje a mujeres con siete o más meses de embarazo. En caso de alumbramiento, el operador no se hará responsable de los gastos y consecuencias”.
La resolución establece que “por razones de seguridad no se recomienda el viaje vía terrestre a mujeres embarazadas”, sin embargo, si ellas deciden hacerlo, el operador puede pedir un certificado médico original que acredite que el tiempo de embarazo no supera los siete meses y que no representa un riesgo.
Sin embargo, si la persona opta por viajar el operador puede exigir un certificado médico que acredite que el tiempo de embarazo no excede los siete meses.
Asimismo, para las personas que hayan tomado bebidas alcohólicas, la norma dice que “el operador no aceptará el transporte de personas en estado de ebriedad o que alteren el buen orden a bordo, y en su caso acudirá a la fuerza pública”.
En cuanto al traslado de animales, la norma establece dos condiciones: que el usuario presente un certificado de sanidad de la mascota y entregue el animal en una jaula especial que permita viajar con tranquilidad.
Por su parte, la gerente General de la empresa Trans Copacabana MEM, María Eugenia Montaño, afirmó que la resolución de la Superintendencia de Transportes “responde a regulaciones internacionales y es bueno que lo tomen en cuenta y que empecemos a practicar en Bolivia”.
Aseguró que las mujeres embarazadas que viajan corren peligro. “Nosotros hemos tenido más de tres casos de embarazos en los que (los bebés) han nacido dentro del bus porque justamente no existía ningún reglamento”.
En cuanto a las personas con discapacidad, la norma estipula que el operador debe brindarles una asistencia especial. Éstas tendrán derecho a embarcar al bus en forma previa a cualquier otro usuario. “Las sillas de ruedas, camilla, muletas u otros equipos serán transportados gratuitamente en el buzón como equipaje prioritario”.
Asimismo, las personas que tengan 60 o más años “a sola presentación de su documento de identidad tienen derecho a un descuento del 20% de la tarifa máxima de referencia en rutas nacionales”, dicta el reglamento.
El superintendente de Transportes, Wilson Villarroel, afirmó que antes de establecer sanción “hay que pensar que sí van a acatar las disposiciones” porque empresas y conductores ya conocían la norma. Sin embargo, “el incumplimiento está sujeto al régimen de infracciones administrativas que en otras oportunidades hemos sancionado”, dijo.
LOS DERECHOS Y LAS PROHIBICIONES
Condiciones • Si desiste viajar dos horas antes de la salida del bus el operador devolverá el 80% del valor del pasaje.
Pasajero • Recibir un servicio eficiente y confiable en condiciones de comodidad, higiene y seguridad por parte de operadores.
Objetos • Está prohibido el embarque y transporte de pasajeros que porten armas, explosivos, municiones y otros elementos.
Bus • Viajar en los pasillos o en el buzón de los buses, llevar equipaje en los pasillos, subir y bajar del bus en movimiento.
El cinturón está pendiente
El superintendente de Transportes, Wilson Villarroel, manifestó ayer que la norma puesta por su despacho en cuanto al uso de cinturón de seguridad en conductores y pasajeros está pendiente hasta que salga una reglamentación del Poder Legislativo.
“Se ha dejado eso pendiente porque incluso hay proyectos de Ley en el Congreso y, hasta que no haya una definición, mal podríamos adelantarnos señalando una posición administrativa”, explicó Villarroel.
Hace dos meses, la Confederación de Choferes de Bolivia presentó un recurso de revocatoria en el que no se acepta el uso de cinturón de seguridad. Sus autoridades argumentan que el costo de la incorporación de tal artículo sería de $us 28 por asiento. Villarroel explicó que la Superintendencia de Transportes sugirió que el cinturón de seguridad se lo lleve en las primeras filas de cada bus, “pero en ese trance surgió que la Cámara de Diputados estaba preparando un proyecto de ley, entonces sigue pendiente”, agregó la autoridad.