Hartos de que en su comarca no nieve nunca, los ciudadanos del pueblo andaluz de Lepe decidieron disfrutar también por estas fechas navideñas de los copos blancos, así que acordaron que si la nieve no venía, ellos la traerían.
Durante el mes de diciembre no una, sino varias son las veces que los habitantes de Lepe ven nevar en su tierra, algo climatológicamente casi imposible.
Más de 3.000 personas acudieron esta semana a la primera de las nevadas que organiza el ayuntamiento durante las fiestas navideñas y de las que el año pasado pudieron disfrutar unas 70.000.
Lepe es una pequeña localidad de Huelva, en la meridional Andalucía, de 23.000 habitantes, conocida por el cultivo de la fresa y por el buen humor de sus habitantes, protagonistas de numerosos chistes que circulan en España.
Para lograr el efecto de nevada se han instalado dos cañones en el balcón de la municipalidad, ubicada en el centro del pueblo, que expulsan una espuma densa, fabricada por un producto que causa un efecto visual de nevada.
La nieve artificial asciende a unos 12 metros impulsada por la acción de unas potentes turbinas. Con una fanfarria de trompetas se avisa de la llegada de los copos y el público se abre paso por las calles para posicionarse en primera fila.
Más de 3.000 personas ya han asistido a este acontecimiento hasta ahora. Madrid, EFE