Los brasileños estarían dispuestos a aceptar como presidente a una mujer, a un negro o a un homosexual, pero no a un ateo, reveló ayer una encuesta publicada en la última edición semanal de la revista de opinión Veja.
El semanario indicó que el 84% de los entrevistados por el Instituto Sensus declaró que votaría por un candidato de raza negra, el 14% lo haría dependiendo de quien se tratase y apenas el 1,0% lo rechazaría.
Brasil, después de Nigeria, es la segunda nación con más población de raza negra y mulatos en el mundo, estimada en cien millones de personas.
En cuanto a una eventual presidenta, el 57% afirmó que votaría por una mujer, el 29% la escogería dependiendo de su nombre y solamente un 12% aseguró que no elegiría un gobernante del sexo femenino.
Sobre un presidente homosexual, el 32% elegiría a un candidato con esa tendencia sexual, otro 32% votaría en él condicionado al nombre del aspirante y apenas un 34% de los entrevistados le negaría su voto.
Para un candidato ateo los resultados fueron menos favorables, con 13% de apoyo, 25% "estudiaría" su nombre y el 59% lo rechazaría definitivamente.
Para la historiadora Eliane Moura Silva, profesora de la pública Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), "el brasileño aún considera al ateo como una persona sin carácter, falto de ética y sin moral".
En Brasil, el 73,8% de sus 184 millones de habitantes es declarado como católico, siendo la brasileña la mayor población de esa religión en el mundo, y el 15,4% es evangélico, dejando sólo el 7,3% restante a practicantes de otras religiones y a los declarados ateos. Sao Paulo (Brasil), EFE