El principal intermediario de la organización francesa Arca de Zoé, acusada en Chad de haber intentado secuestrar a 103 niños, reconoció ayer ante jueces que 63 menores, supuestamente huérfanos de la región de Darfur, eran en realidad chadianos.
Suleimán Ibrahim Adam, de nacionalidad sudanesa, está acusado de "complicidad en tentativa de secuestro de 63 menores y falsificación de documentos oficiales". El intermediario compareció ante un tribunal penal de Yamena con otros nueve acusados, seis franceses del Arca de Zoé y tres chadianos.
El hombre, de 57 años, aseguró que se había refugiado en Chad hace seis años, huyendo de los combates en la región vecina sudanesa de Darfur.
De esa zona azotada por la violencia étnica se suponía que provenían los 103 niños que en octubre se disponía a llevarse la ONG rumbo a Francia.
Esos niños, supuestamente huérfanos y refugiados, iban a ser adoptados por familias en el país europeo. Yamena, AFP