Los caudales del río Grande, que habían aumentado peligrosamente a causa de las lluvias, comenzaron a disminuir hace cinco días; por lo que la Prefectura cruceña realiza obras de encauzamiento de las aguas.
Según informó el director del Servicio de Encauzamiento de Aguas y Regularización del Río Piraí (Searpi), Wálter Angus, en las últimas horas el nivel del río Grande bajó de 3,60 mm, su máximo registrado el lunes, a 2,90 mm y continúa en descenso.
“Lo que se teme son lluvias en Chuquisaca y Cochabamba, porque éstas elevarían el caudal del río Grande; sin embargo, se prevé que por lo menos en los siguientes tres días no habrá precipitaciones”, declaró Angus.