Óscar Saavedra, premio en investigación nuclear El científico boliviano recibió este año el galardón Markov de la Academia de Ciencias de Rusia por su trabajo en el registro de la señal de neutrones de una estrella moribunda.
PARA LA HISTORIA • El equipo del Instituto de Geofísica del Consejo Nacional de Investigaciones (Italia) en los setenta.
Fue abanderado de su colegio, el San Calixto. Una vez bachiller, Óscar Saavedra comenzó a estudiar Medicina, pero no estaba contento. La física le atrajo más y más y él, por sus propios medios, buscó una beca y logró viajar a Italia. Allí vive y trabaja este paceño, físico nuclear, desde hace casi cuatro décadas.
El 2007 ha sido un buen año para el científico. El 5 de abril le fue asignado el Premio Markov, de la Academia de Ciencias de Rusia, por un trabajo de equipo junto a Olga Georgievna Riaghskaya y Eugeniy Nikolaevich Alekseev.
La familia boliviana de Saavedra decidió dar a conocer, por su cuenta, la información antes de que termine el año, en vista —dice su hermana Delia— de la indiferencia con que el mundo académico del país habría recibido, en su momento, la noticia de tal distinción.
Óscar Saavedra es profesor en la Universidad de Turín. Su especialidad son los rayos cósmicos y la astrofísica del neutrino. Como parte del equipo premiado por decisión unánime de la academia rusa, logró crear el único detector subterráneo de neutrinos LSD. Un detector que ha permitido la captura de los neutrones provenientes de la explosión de una estrella —para el caso la SN 1987A— en otra galaxia. Conocimientos que ayudan a dar respuestas a las "eternas preguntas sobre el origen del universo y sobre su evolución".
El equipo, un telescopio neutrónico instalado en el Monte Blanco (Italia), en cuyas entrañas funcionaba el laboratorio, tuvo a Saavedra de responsable en 1987. Hoy esas instalaciones no existen más, desde que el 2000 hubo un incendio, pero las investigaciones continúan en Gran Sasso (Italia), a 1.600 metros debajo de la superficie de roca.
Pero, ¿qué es un neutrón? Saavedra explica, a la prensa italiana que le buscó luego del premio entregado en junio, que "es una partícula subatómica neutra, es decir, exenta de carga eléctrica y de carga de calor, con una masa extremadamente pequeña, mucho más que aquella de un electrón. Las reacciones termonucleares que ocurren en el Sol liberan una gran cantidad de ellos: el flujo de neutrones que llega a la Tierra se estima en el orden de 100 mil millones al segundo por centímetro cuadrado, pero captar por lo menos uno es una empresa difícil porque los neutrones pasan a través de la materia con gran facilidad. El único modo para revelar su paso consiste en disponer de un instrumento ultrasensible y de gran masa colocado en cavernas subterráneas para protegerlo de las radiaciones cósmicas y del caudal de radiactividad".
¿Y qué es el LSD? Luego de recordar que en los 70, la gente pensaba que en el Monte Blanco se hacía algo con el alucinógeno, Saavedra explica que es el acrónimo de Liquid Scintillator Detector, un revelador de neutrones a través de la centellación inducida en ambiente líquido con el auxilio de un sistema de tubos fotomultiplicadores. Para lograrlo, era preciso verificar algún cataclismo cósmico, como aquel que se produce al final de la vida de una estrella.
Una estrella como el Sol que algún día morirá también. "En efecto, tras algunos miles de millones de años, cuando el combustible se le agote, el Sol colapsará transformándose en una estrella supergigante y luego en una enana blanca. Pero, si la masa de la estrella es mucho mayor que la del Sol, entonces el astro explotará volviéndose un agujero negro, pasando antes por la fase de supernova".