Donato Espinoza, el músico potosino y virtuoso ejecutante del charango, compuso la melodía que ha pegado como chicle entre chicos y grandes. Ésa de “Gobierno para los niños, con el bono Juancito Pinto”.
Los responsables de la serie de spots televisivos, jingles radiales e impresos distribuidos en el país, en todos los casos en castellano, aymara, quechua y guaraní, son un pequeño equipo de la Dirección Nacional de Comunicación del Gobierno (Dinacom) que al mes produce alrededor de 10 mensajes propagandísticos. La unidad responsable de esta labor es la de Comunicación Estratégica que encabeza la chuquisaqueña Dana Romero. En su despacho del edificio ubicado en la avenida Camacho, de la sede de gobierno, Romero explica que cuatro personas, más o menos, crean los mensajes en su propio equipo de producción. “Ahorramos así mucho dinero que antes se gastaba en la contratación de productoras”, argumenta.
Para la promoción e información sobre el bono escolar, sí se acudió a una productora que debía incluir la animación. Se trata de Scorzo, de Reynaldo Lima, empresa que diseñó el muñeco caracterizado como “un coloradito de Bolivia”.
Al equipo de Romero se le ocurrió incluir al presidente Evo Morales interactuando con el muñeco. “Él aceptó de buen grado” y un domingo se le visitó en la residencia de San Jorge, junto a un grupo de niños.
No hubo muchos ensayos ni tomas. Morales, que les recibió con su famosa chompa a rayas, acogió las indicaciones y actuó imaginando cómo sería Juancito Pinto. Y así nació uno de los spots más populares del Gobierno.