La Navidad se vivió con alegría y pedido de reconciliación En La Paz, los niños salieron a las principales plazas y calles de la urbe para estrenar sus juguetes nuevos. En Cochabamba, los hijos de reos recibieron regalos y chocolates. En el resto del mundo se pidió paz y amor.
UN PASEO EN MOTOCICLETAS • La Policía Nacional puso a disposición de los niños que se encontraban en la plaza Murillo sus motos para que éstos paseen por algunos minutos.
La fiesta de la Navidad permitió que miles de familias bolivianas se reencuentren en su espacio o aprovechen los parques para divertirse con sus hijos, muchos de los cuales estrenaron juguetes.
Mientras tanto, los sacerdotes católicos celebraron las misas con llamados a la pacificación y unidad del país, sintonizando con el mensaje del Papa Benedicto XVI quien invocó por la solución de cuatro conflictos mundiales.
Ayer en la mañana, la plaza Villarroel estaba llena de niños que con sus juguetes nuevos aprovecharon la compañía de sus padres. En la zona central de La Paz, este medio evidenció que en la plaza Murillo los niños se divertían con juguetes sencillos, como autitos que eran jalados por una pita hasta los que son manejados por pequeños conductores.
Sin embargo, muchos de los niños dejaron sus regalos a un lado para subirse a motocicletas de la Policía, quienes agasajaron a los pequeños dándoles un paseo alrededor de la plaza Murillo. También se habilitó una patrulla del 110.
Sin embargo, la lluvia que cayó durante dos horas hizo que los niños y sus padres se protejan, pero a las 17.00 —cuando dejó de llover— éstos regresaron a las plazas y calles para jugar.
Los niños de las cárceles de Cochabamba también recibieron regalos y chocolatada, que según un reporte de la agencia gubernamental fue distribuida por el Ministerio de Justicia.
La nota que llamó la atención fue la huelga de hambre iniciada por las víctimas de las dictaduras que piden un resarcimiento en Santa Cruz y la protesta de los dirigentes de la COB que se encerraron con ladrillos en su sede.