"Durante la investigación nada es imposible, todo puede ser posible", así respondió ayer Édgar Revilla, director departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen, consultado sobre la posibilidad de que el ataque a la Central Obrera Boliviana (COB) pueda ser un autoatentado, mientras el dirigente Pedro Montes rechazó esta versión y anunció más movilizaciones.
"No tenemos ninguna hipótesis todavía. Lamentablemente no tenemos pistas", agregó Revilla que luego anunció que serán citadas todas las personas que estaban en el lugar el lunes 24 cuando se produjo el ataque a las oficinas de la COB.
Montes se mostró preocupado ante la probabilidad del autoatentado "aquellos que están hablando del autoatentado no tienen criterio. No lo aceptamos porque esto nos ha costado plata a nosotros. No pueden decir autoatentado. Nosotros presentaremos las pruebas".
Montes insistió en que es la derecha la que se ensaña contra los trabajadores y exigió al Gobierno a que esclarezca e identifique a los autores y que si ello no pasa tomarán medidas. El dirigente dijo, además, que el ataque fue con dinamita y no con un cachorro.
En la COB continúa en huelga de hambre tras el hecho. Ayer, tres dirigentes se tapiaron.