Medio centenar de personas, en su mayoría ancianos, víctimas de los gobiernos dictatoriales, cumplieron ayer su segundo día de huelga de hambre en Santa Cruz a la espera del resarcimiento económico por parte del Estado nacional, informó la red ATB.
La plaza 24 de Septiembre se convirtió desde el pasado lunes en el centro de protestas de las víctimas de Luis García Meza y Hugo Banzer Suárez, cuyos gobiernos los torturaron durante los 70 y los 80.
La noche de Navidad, las 50 personas pasaron crucificadas a la espera de que se cumpla la Ley 2640 que instruye un pago económico a las víctimas de la represión en todo el país.
“Fue increíble la Nochebuena la pasamos lejos de nuestras familias. El Gobierno debe hacer cumplir la ley”, sostuvo uno de los huelguistas a la red ATB.
En Bolivia, son aproximadamente 3.200 las víctimas de los gobiernos dictatoriales y que ahora anuncian masificar su medida si el Estado no les escucha en los próximos días.
“Pedimos a nuestros compañeros del interior a que se sumen a esta protesta”, agregó otro de los que lleva adelante la huelga de hambre en la plaza principal.
Otra de las víctimas recordó que durante los 80, el ex presidente de facto García Meza ordenó la eliminación de los trabajadores mineros que se declaraban en contra del régimen.
“Mi esposa escapó, mi hija murió y a mí me torturaron con las manos amarradas”, añadió. Mientras que otro apuntó que tuvo que vivir escondido durante tres meses en el monte para escapar de los militares.
Actualmente, García Meza cumple una pena de 30 años, se espera la extradición de Luis Arce Gómez desde Estados Unidos, pero las víctimas aguardan el resarcimiento económico a sus familias. Los huelguistas creen que el plazo para que se cumpla la ley se terminará pronto, por eso esperan que el Estado intervenga.