Los aspirantes republicanos y demócratas a la presidencia de Estados Unidos protagonizan este fin de semana el último esfuerzo electoral en Iowa, el estado en el que el próximo jueves arranca la marcha hacia la Casa Blanca.
Con la excepción del republicano John McCain, que pasó ayer en Nuevo Hampshire, los principales “presidenciales” exhiben hoy sus mejores sonrisas y argumentos en Iowa, un estado agrícola situado en el centro del país.
Los “caucus” de Iowa, reuniones de las agrupaciones electorales locales que eligen al candidato, juegan, junto con las primarias de Nuevo Hampshire, que se celebran el 8 de enero, un importante papel, al marcar el tono para el resto del país.
Con la carrera muy reñida a sólo cinco días de los comicios, los candidatos hacen hincapié en los puntos fuertes de sus campañas. La demócrata Hillary Clinton promociona su experiencia como senadora y primera dama.
Su rival, Barack Obama, empatado con Hillary en las últimas encuestas de Iowa, se presenta, por el contrario, como el candidato del cambio, dispuesto a inyectar una bocanada de aire fresco en Washington.