Bolivia podría terminar convirtiéndose en un país netamente importador, advirtió Gary Rodríguez, gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), tras una revisión del crecimiento de las compras registradas hasta noviembre.
En base a datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), Rodríguez llamó la atención sobre el aumento de la propensión a importar en Bolivia, puesto que hasta el mes anterior, las importaciones llegaron a $us 3.100 millones, con un crecimiento de 20% respecto al año anterior.
“Crecer a una tasa de tal magnitud debería preocupar a las autoridades, ya que a este paso, en no más de dos años las importaciones podrían estar por los $us 5.000 millones y, si no se toman las necesarias previsiones, podríamos acabar siendo un país importador neto de alimentos”. Agregó que cada dólar que se ahorra por importación equivale a una divisa por exportación y a la generación de empleo.