Siempre cambiante, el éxito sonrió este 2007 a algunos grupos. Conozca a los intérpretes de los temas más sonados.
Texto: Liliana Carrillo Valenzuela • Fotos: Pedro Laguna
Tradición, juventud y sabor cubano hacen un cóctel efectivo. Así lo han demostrado los integrantes de Guapachá, la nueva cara que desde hace ocho meses es una de las orquestas más populares gracias a las composiciones que fusionan la salsa cubana con el reggaetón y la cumbia.
“La novedad es fusionar sin perder la esencia de la música cubana. Así hemos ampliado el público: ahora, la agrupación gusta más y tiene mucha más aceptación”, evalúa Yordanka Navarro, la pianista cubana que hace dos años integra Guapachá y hoy es su directora musical y arreglista.
Renovarse o morir fue la consigna que siguió el grupo fundado hace una década por Romil Travieso y otros músicos cubanos y bolivianos que esgrimieron la salsa como bandera para grabar dos discos con éxitos como “Yo quiero besar tu boca” y “Cocodrilo”.
“Las estrellas se juntaron y hace ocho meses se renovó el grupo casi totalmente”, recuerda el bajista Iván Torres. De los fundadores de Guapachá sólo quedó el director, Travieso. El recambio llegó con los cantantes Alejandro Gutiérrez García, Cristian Soria Romeu y Javier Hinojosa; la pianista Yordanka Navarro, el tecladista Pablo Machicado, el bajista Iván Torres, el baterista José Pomarino y el percusionista Pedro Manuel Rosales. Todos son músicos menores de 30 años y tienen muchas ganas de revolucionar el ritmo tropical. “Cada uno viene de escuelas distintas —rock, bossanova, trova, hasta folklore— y así vamos condimentando la olla para que la sopa guste a todos”, explica Pablo, el tecladista.
“Los fundadores eran muy buenos músicos, pero no había el dinamismo y la fuerza que hay hoy en el escenario, con Guapachá, la nueva cara es diferente. Se siente que el público nos quiere, y volteamos taquilla donde quiera que vamos”, comenta Alejandro Gutiérrez, el cantante cubano que hace dos años vive “muy feliz” en Bolivia. “Guapachá no da sólo un fondo bailable, presenta todo un show, es un fenómeno”, apunta Yordanka, quien con sus compañeros convocó a miles de personas a sus actuaciones en La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y Beni.
Sus composiciones han sido vitales para el éxito; temas como “Te voy a dar”, “Soñé”, “Café con leche”, “Un beso´ y “Morena” brillan ya en los rankings latinos locales y en enero se lanzarán en el disco “The new face” de Guapachá, que incluirá 13 canciones.
“Éste ha sido un año bueno, el inicio de una época, pero el 2008 será de Guapachá; lo sabemos por los nuevos proyectos como un cuarto disco que ya está listo”, aventura Alejandro. ¿Y después? “Baile y sabor cubano, chica”.
SIEMPRE MAYAS
El triunfo a ritmo de morenada
Armado sólo con sus sueños, un grupo de jóvenes dejó su natal Sacaba para triunfar. “Hasta el día de mi muerte” hizo el resto.
Texto: Liliana Carrillo V. Foto: David Guzmán
Desde su natal Sacaba, el grupo cochabambino Siempre Mayas ha recorrido un largo camino en el que las carencias no amilanaron sus sueños. “Con trabajo, todo deseo se cumple... nosotros somos la prueba”, coinciden Raúl Terceros (guitarra), Edwin Leiva (voz), Alberto Guevara (charango), Édgar Tola (percusión) y Giovanni Gonzales (vientos), quienes saborean el éxito al ritmo de morenadas como Hasta el día de mi muerte y Mosquita muerta.
1 de abril de 1998. Festival Intercolegial de Sacaba (pueblo de la provincia cochabambina del Chapare). En el escenario, armado en la plaza principal, debutaban ocho estudiantes de tercero medio del colegio Nicolás Maldonado con el nombre de Los Mayas.
“Éramos chicos de 16 años y queríamos hacer la música de Los Kjarkas”, recuerda Alberto Guevara, uno de los fundadores. Aquella primera presentación terminó con abucheos. “No nos desmoralizamos y seguimos. Actuábamos en Tarata y otros pueblos y luego ya en Cochabamba”, relata el charanguista. Esas ganancias fueron para pagar los 1.500 dólares que costó Llegaste a mí, primer cassette del grupo.
1999 fue un año triste, pues falleció uno de los Mayas fundadores, Vladimir Ledezma. “Luego nos invitaron a una gira en España con el Ballet Cochabamba”, cuenta Raúl. Tres meses en el viejo continente fueron suficientes para que los músicos compusieran los temas del disco Soñar no es pecado, que grabaron a su regreso en los estudios de Discolandia en La Paz. “Alquilábamos un cuartito en Achachicala y comíamos “agachaditos”, recuerda Edwin. El disco compacto no incluía morenadas. “Creíamos que no éramos buenos en ellas”, aclara Alberto.
Buenos no, buenísimos resultaron los Siempre Mayas en ese ritmo y así lo comprobaron con los éxitos Hasta el día de mi muerte y Mosquita muerta, composiciones de Alfonso Zabala, que no salieron sino en su tercer CD.
Ya en estos días los músicos terminan su cuarto disco que saldrá en enero. “Estamos agradecidos al público, a la morenada y, claro, a los sueños”, sentencia Edwin.
DESZAIRE
Rockeros con alma pachanguera
Con siete años de trayectoria, la banda de rock latino se consolidó el 2007 como una de las agrupaciones más populares del país.
Texto: Javier Badani Ruiz • Fotos: Nicolás Quinteros
Perú, Chile, México, Estados Unidos y España han disfrutado este 2007 del talento de la banda nacional Deszaire. Con tres discos en su haber —Sexo Seguro está a punto de lograr el disco de platino a las 8.000 unidades vendidas—, los integrantes de esta agrupación paceña no dudan en señalar cuál ha sido la clave de su éxito: “Somos rockeros, pero con alma pachanguera; eso le gusta a la gente”, asegura el bajista Álex Iturralde, quien junto a Omar Ríos (voz), Marcelo Aguirre, (guitarra) y Abraham Carrillo (batería) conforman este grupo de rock latino.
Fue hace siete años que el sueño de Omar por crear una banda rockera se hizo realidad. Su hogar fue entonces el improvisado escenario donde los nacientes músicos hilvanaron sus primeras propuestas artísticas. “Mi familia pensaba que estaba loco... creían que mi vida estaba jodida si seguía con la música”, recuerda. Sin embargo, pronto el arduo trabajo comenzó a rendir sus frutos. El 2001 la banda participó en la Marathon Rock, evento organizado por el pub Equinoccio. Deszaire quedó entre las mejores 10 agrupaciones con su tema Solo.
Este concurso abrió las puertas a los jóvenes músicos a los locales de moda donde su propuesta poco a poco los consolidó entre los grupos paceños más populares. Un paso trascendental en esa carrera fue el tributo al grupo argentino Fabulosos Cadillac, proyecto que marcó definitivamente su tendencia musical.
Este show les permitió, además, presentarse en otros departamentos. “Decidimos utilizar la plata de nuestras actuaciones en la grabación (2003) de nuestro primer CD, Mala Leche”, señala Aguirre, quien destaca que desde entonces la agrupación viene financiando todos sus proyectos discográficos, su publicidad y sus videoclips.
El 2004, Deszaire lanzó el que se constituye en el trabajo más importante de su carrera, Sexo Seguro. “Cuando pensaban todos que no podríamos superar nuestro primer trabajo, sacamos este disco que nos permitió lograr el ‘disco de oro’ por las más de 5.000 copias vendidas. Varios temas estuvieron entre los más oídos en las radios”, asegura Álex Iturralde.
En junio de este año, Deszaire presentó su nuevo álbum, XXX, en un concierto que reunió a más de 2.000 personas en Las Cholas. Hasta el momento se han lanzado dos cortes. De ellos, el tema El loco logró el primer lugar en los rankings radiales del país y se escuchó en Perú, Chile y México.
Además, el talento de los integrantes de la banda los ha llevado a presentarse en Estados Unidos.
Abraham Carrillo, un amante del jazz, considera que la agrupación gusta por las influencias musicales de sus integrantes. “A Álex le encanta el metal, Marcelo es rockero y Omar es medio salsero. Y a la hora de componer esas tendencias, se fusionan”, explica.
Entre los proyectos para este 2008 destacan la celebración de sus ocho años con un acústico y la conclusión de su gira nacional.
MALA KUMBALA
la resonancia que se consagró en vivo
“Cosas del amor”, “Ahora te vas” y otros covers fueron su pasaporte al éxito. Ahora, en pleno auge, Mala Kumbala lanza su propia propuesta tropicalera.
Texto: Liliana Carrillo V. Fotos: Miguel Carrasco
Paso rapidito” significa Mala Kumbala en algún extraño dialecto africano. “¿O nos habremos inventado?”, se pregunta el cantante Arturo Rivera. A estas alturas, no importa mucho, pues estas dos palabras se han convertido en sinónimo de música, de alegría y de fiesta.
No siempre fue así. Hubo épocas en las que los músicos tuvieron que tocar puertas. “Todos los grupos hemos pasado por algunas malas rachas; nadie ha nacido en la gloria”, reflexiona Arturo, quien fundó Mala Kumbala hace dos años junto al percusionista Félix Angulo y al tecladista Iván la Fuente. Después se sumaron Oswaldo Isela (batería), Wálter Troche (bajo), Adhemar Cheraut (guitarra) y Denis Bernal (voz).
El debut de la agrupación musical del nombre curioso fue el 27 de mayo de 2005 en el local Ritmos. “Comenzamos haciendo música latina, pero todos los integrantes teníamos un pasado tropicalero así que volvimos nomás a nuestras raíces”, relata Rivera quien, en dos décadas de carrera, cantó en orquestas como PK-2, Opus 440, Swingbaly, Asha Fresh y Juan Carlos y los Bucaneros.
“Los covers han sido de principio nuestra carta de presentación. Así empiezan todos los grupos, haciendo covers, y honestamente nosotros tenemos cierta virtud para tocar especialmente la cumbia argentina”, admite el director de Mala Kumbala. Esa virtud fue la llave que rápidamente abrió puertas a la joven banda.
“Estamos muy agradecidos a todas las fraternidades folklóricas —a los Sambos, a los caporales Centralistas, a los San Simón, a los tinkus Wistus— porque ellas nos han llevado a tocar en sus fiestas y a partir de entonces, la gente ha empezado a conocernos”, dice el cantante orgulloso de que Mala Kumbala toque siempre en vivo. “Odiamos los playbacks y las pistas, no tienen sentido”.
“Nos iba bien, pero seguíamos esperando una oportunidad”, agrega el baterista y estudiante de ingeniería civil, Oswaldo Isela. Y la oportunidad llegó hace algo más de un año cuando el boliche Mama Diablo hizo de Mala Kumbala su grupo oficial de los sábados. “Comenzamos tocando los jueves, pero nos ganamos la chance del fin de semana con música. Todo gracias al cariño de la gente”, comenta Denis Bernal, vocalista y futuro ingeniero comercial.
Ahora, cuando los músicos interpretan su versión de “Ahora te vas”, todas las pistas de fiestas o de boliches estallan en baile y el mismo efecto producen los éxitos “Cosas del amor”, “Duele” y “Mil amores”. Cuatro temas que este año han generado un fenómeno que bien podría llamarse “malakumbalamanía”. “Estamos muy agradecidos por este buen momento”, expresa Arturo, pero admite que no sólo de covers vive un verdadera banda: “también tenemos nuestras composiciones”.
Temas propios y ajenos ya se reunieron en el primer disco independiente de Mala Kumbala, “Cosas del amor” y la fusión se repetirá en la próxima producción del grupo que comenzará a grabarse en enero. “La piratería no da opción a los músicos, pero igual vamos a grabar un disco pensando en el público, porque si algo hemos ganado es el cariño de la gente”, asegura Rivera.
Al cantante, la palabra fama le resulta incómoda. “Uno trabaja mucho, pero no para ser conocido, sino porque le gusta; ojalá este 2008 podamos mantenernos en este lugar”, concluye. A su lado, Oswaldo refuerza: “Si has nacido para hacer algo, debes hacerlo; a nosotros nos encanta la música”.
DALMIRO CUÉLLAR
El corazón de la canción chaqueña
Los ritmos de chacarera, huayño, polka y muchos más sobresalen en los cuatro discos que tiene en su haber el sencillo cantor chaqueño.
Texto: Redacción Fotos: Pedro Laguna
Antes de subir al escenario, Dalmiro Cuéllar suelta una cábala: ´Pido a Dios que todo salga bien y le agradezco por este maravilloso don que me ha dado. También les pido a mis almitas que me protejan´. Acto seguido, el cantante da rienda suelta a ritmos chaqueños.
El tema ´Hoy me iré´, del chuquisaqueño Huáscar Aparicio, fue el pasaporte para que este músico nacido en el puesto ganadero San Juan - La Vertiente (Tarija), llegue al corazón del público nacional e internacional. Este 2007 logró imponer sus temas Nostalgias del Pago, Vuelve, Te Juego lo que Quieras y No Quiero Saber de Ti, junto a otros más.
Muy apegado a las costumbres del Chaco desde que era niño, Dalmiro se inició en las artes a los 16 años haciendo danza y tocando con conjuntos locales hasta que el 2000 se convirtió en solista.
Pasaron siete años de ese inicio y Cuéllar ya ha grabado cuatro discos en Argentina y ha recorrido Bolivia de norte a sur y de este a oeste. Estuve en Tipuani en La Paz, Guayaramerín en el Beni, Huanuni en Oruro y así...
Con el alma chaqueña a flor de piel, no cree que el boom de la música chaqueña sea una moda pasajera o que se deba sólo a él. ´Este es el trabajo de muchos colegas que venimos difundiendo y promocionando la música del Chaco con el único fin de integrar las diferentes regiones del país´, comenta este papá que resguarda tres grandes tesoros: sus niñas de tres, siete y nueve años.
La fama no se le ha subido a la cabeza y a pesar de tanto viaje junto a sus nueve músicos, guarda en su corazón la vida sencilla de campo. Además, es un claro exponente del espíritu pícaro del sur, aunque a veces, esa característica puede ponerse en su contra. ´Mi representante, Roger Heredia, en venganza a una broma que le hice, me invitó un chicle de esos de broma que te pintan la boca. En 10 minutos yo tenía que salir al escenario del Teatro Municipal de La Paz y yo tenía la boca pintada de azul…´.
Agradecido con toda la gente que lo apoyó en este año de éxitos, Dalmiro mira el 2008 con el brillo de su más reciente disco: ´Se titula Chaco sin fronteras y contiene 16 canciones. Se lo recomiendo para su discoteca particular´.