Desde siempre, los seres humanos se han preguntado por el futuro, sobre todo en fechas de gran carga simbólica como el cambio de año calendario. Es lógico que todos se pregunten, ¿qué va a pasar el próximo año? Así, para paliar con optimismo la incertidumbre surgen los buenos deseos, la esperanza de un año mejor, el anhelo de crecimiento que no son sólo personales sino también para el país en el que vivimos. Por eso, es natural preguntarse, ¿qué pasará en Bolivia el 2008?
Empecemos reconociendo que el futuro es algo imposible de conocer, y no porque no exista una máquina del tiempo, sino porque el futuro está hecho de pequeñas y grandes decisiones que se toman en tiempo presente. Por lo tanto, resulta claro que responder a la pregunta sobre qué pasará en Bolivia en el año 2008 no es un ejercicio fácil. Pero no tanto por la dificultad, como por el interés en centrar la atención en otro tema, me gustaría recordar un principio básico. Lo que pasará en Bolivia este año dependerá de las decisiones grandes y pequeñas que tomen en tiempo presente. Esta frase parece casi ridícula, por lo obvia que es, pero un principio no debe ser olvidado ni dejado de lado por el solo hecho de ser sencillo. Mucho más ahora que la complejidad de la realidad boliviana parece agobiarnos, las posturas irreconciliables y los problemas complejos se presentan insalvables. La ´salvación´ —si vale el término— está precisamente en la sencillez, en los sencillos. ¿Qué significa todo esto? Sólo se quiere recordar que los cambios reales no proceden de las estructuras y quienes esperen de ellas un cambio radical se desengañan y desengañan a los demás. Pues, pronto la historia demuestra que las estructuras son incapaces por sí mismas de cambios significativos. Los cambios reales proceden de las personas reales y concretas que van sumando sus voluntades a las de otros con similares ideas, anhelos, sueños. No solamente de aquellos con mayor poder. Lo que será de Bolivia el 2008 dependerá en gran medida de las decisiones que sus habitantes vayan tomando día a día. Y claro, entre ellos están el Presidente, los empresarios, los grupos de choque…, usted y yo.
*Jorge Eduardo Velarde R. es cientista político.
Las autonomías en el “tacho de la basura”
Entre los temas políticos críticos en el campo de la discusión y de definiciones para el 2008, la autonomía es sin duda, el principal. Al respecto es preciso diferenciar varios niveles de análisis
Carlos Miranda a YPFB
La indiferencia no cabe cuando se observa que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) está desfalleciente, porque su conducción adolece de una grave falencia.
Ejecutar no es opción
Los informes presentados recientemente por este diario sobre los recursos financieros que usan las falencias del sistema deben contribuir a mejorar la calidad educativa.
¿Por qué fracasó el pacto constitucional?
Todas las encuestas sobre la Asamblea Constituyente (AC) coincidieron en que el texto constitucional debía ser aprobado por consenso. En consonancia con este deseo, los constituyentes prometieron que la Constitución Política sería consensuada.